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Christina Rosenvinge: "Hago cine por pura pasión, no para desarrollar una profesión paralela"

La cantante protagoniza Karen, una visión intimista de la escritora Isak Dinesen, la autora de Memorias de África.

Christina Rosenvinge, protagonista de Karen / BeginAgain Films

Madrid

A Christina Rosenvinge la hemos visto en el cine en contadas ocasiones. La recordamos en La pistola de mi hermano de Ray Loriga, en donde compartía escenas, entre otros, con Viggo Mortensen y en Todo es mentira, esa comedia generacional de los 90, dirigida por Álvaro Fernández Armero con Penélope Cruz y Coque Malla. Pequeños papeles, todos ellos. “La verdad es que no he tenido muchas ofertas para hacer cine. Ten en cuenta que mi físico no es el típico español. Además, he coincidido con una generación de actrices superlativas y era muy difícil que me dieran papeles. Pero no estoy cerrada al cine en absoluto. El haber hecho esta película y haber tenido críticas tan buenas ya es una enorme satisfacción. Tenía la espinita clavada de no haber hecho más cine por pura pasión, no por desarrollar una profesión paralela”, nos cuenta la cantante.

La película a la que se refiere es Karen, que ahora se estrena, y en donde interpreta a Karen Blixen, la escritora que bajo el pseudónimo de Isak Dinesen publicó Memorias de África, el libro que Sidney Pollack llevó al cine en la oscarizada película protagonizada por Robert Redford y Meryl Streep. Sin embargo, Christina Rosenvinge, hija de padres daneses como Karen Blixen, no se ha inspirado en ese film, sino en el personaje real. “Una de las razones por las que acepté el papel es porque tenemos asociada la figura de Karen Blixen a Meryl Streep, cuando en realidad no se parecían en absoluto”, dice la cantautora. “Volví a leerme las novelas y relatos de Karen Blixen y también leí mucho sobre ella, como la biografía que escribió Judith Thurman o las cartas que intercambió con su hermano, que han sido cruciales porque ahí se revela una mujer sola y angustiada ante el fracaso de su granja”, explica. “Extrañamente también me inspiré mucho en el film Hannah Arendt, que dirigió Margarethe von Trotta y protagonizó Barbara Sukowa”.

Karen no tiene el tono épico y romántico de Memorias de África, sino que es un retrato íntimo y minimalista de esta escritora en sus últimos años en Kenia. “Leyendo las cartas desde África que ella escribe, que es el material que más nos ha inspirado, nos dimos cuenta de que su existencia allí fue bastante doméstica debido a su enfermedad; por su constante ruina; por su mala relación con los colonos británicos. Por diversas circunstancias ella vivió allí una existencia de puertas para dentro”, añade María Pérez Sanz, la directora de la película.

Christina Rosenvingen y Alito Rodgers, protagonistas de Karen / BeginAgain Films

Karen cuenta con tan solo 4 personajes y se centra en la amistad que mantuvieron Karen Blixen y su sirviente, Farah, al que interpreta el actor Alito Rodgers. En el film vemos la confianza y la desconfianza que ambos se tienen; los dos mundos tan distintos a los que pertenecen y, sobre todo, sus diferentes percepciones sobre la vida y el destino. “Es una relación compleja, pero en la que extrañamente los dos se encuentran bien porque tienen esa fe ciega en el destino, que es el hilo del que tira toda la película. Hay personas que piensan que no existe el destino y otras que creen fuertemente en él. Karen Blixen es de ese segundo grupo y Farah también por su condición musulmana”, matiza la realizadora.

Karen se rodó en Extremadura. Tan solo unas cuantas escenas se filmaron en Kenia. Es una película de apenas una hora de duración, pero que nos traslada visualmente a esa granja que tenía la escritora en África; a su dolorosa enfermedad y a los numerosos problemas económicos que afrontó mientras vivió allí. “El gran dolor de su vida en África no es la historia de amor que vemos en la película de Sidney Pollack sino perder su granja porque ella ahí intentó crear un microcosmos. Fue la primera que construyó escuelas para los hijos de sus trabajadores y que todos pudieran aprender a leer y a escribir. Lo consideraba parte de su deber”, afirma Christina Rosenvinge.

Christina Rosenvinge, protagonista de Karen / BeginAgain Films

La cantante ha compuesto también la banda sonora del film y la canción de los títulos de crédito finales. “El primer tema instrumental que hice era con piano y sintetizador, al estilo de lo que hace Ryuichi Sakamoto, pero María, la directora, me dijo que era demasiado grandilocuente para una película tan intimista y tenía razón. Así que compuse otro con guitarra española que funcionaba mucho mejor. También acabo de hacer un tema para la serie de televisión Maricón perdido, protagonizada por Bob Pop. Es un tema para una situación concreta, para una secuencia. Las bandas sonoras siempre han sido para mí una fuente de gran inspiración”, afirma.

Y a la espera de verla nuevamente en un largometraje o serie de televisión, la seguiremos viendo actuar sobre los escenarios cantando. “Jim Jarmusch dice que todos los músicos son actores y tiene razón porque el músculo que utilizan es el mismo. Tienes que conocerte la canción o el texto al dedillo; saber recitarlo como un Padrenuestro y, sin embargo, en el momento que lo vas a interpretar, tiene que parecer que es la primera vez que lo dices y, además, hacerlo en las condiciones más adversas, es decir, tocar en un escenario después de 12 horas de viaje o interpretar una escena de gala a las cinco de la mañana, cuando llevas de rodaje 10 horas”, concluye.

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