Mientras en el primer mundo se caducan vacunas, al tercer mundo apenas llegan
La pandemia es global y solo de manera global se podrá acabar con ella
Las autoridades, sean del país que sean, parece que no conocen de términos medios: se pasa de la relajación total a los cierres y confinamientos estrictos

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Madrid
Primero fue delta y ahora es ómicron. Cada vez que pensamos que la pandemia va remitiendo una nueva variante pone al mundo en estado de alerta. En alerta y cada vez más nervioso. La respuesta de buena parte de Europa ante la variante detectada en Suráfrica es una prueba de ello.
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Que nadie se pregunte por qué el virus reaparece una y otra vez: la respuesta es sencilla
La ciencia necesita todavía unos cuantos días para conocer en profundidad a la variante ómicron, sobre todo su respuesta ante las vacunas. Pero en medio mundo han empezado ya las restricciones de movimiento: cierre de fronteras, vuelos cancelados, ante la sorpresa y el enfado, esta vez, de un país como Sudáfrica, con un robusto tejido científico y que, de golpe, ha quedado completamente aislado.
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Las reacciones de las autoridades, sean del país que sean, tras casi dos años de pandemia, parece que no conocen de términos medios. Se pasa de la relajación total a los cierres y confinamientos estrictos.
En el Reino Unido, por ejemplo, Boris Johnson decretó ya hace tiempo la libertad total, nada que recordara a la pandemia a simple vista, y con unos índices de vacunación no tan elevados como debiera, ahora da marcha atrás asustado e, incluso, pide una convocatoria urgente del G-7 para abordar el tema.
Quizás no se trata de sobreactuar, sino de actuar con cordura cuando se ve que los contagios van ascendiendo, como también está pasando aquí en España. Después de dos años conocemos la fórmula: mascarilla, distancia social, lavado de manos y vacunas. Se sabe que la reducción de aforos ayuda, como también lo hacen los toques de queda, y así algunas otras restricciones que no suponen una paralización total, pero que la experiencia nos dice que sirven y mucho.
La posible propagación de la variante ómicron quiere pararse, otra vez, con las puertas al campo, que no entre ningún viajero que llegue desde Sudáfrica, como si las fronteras fueran herméticas y envasadas al vacío. Pero es que después de ómicron habrá otra y otra hasta que no se vacune toda la población mundial, y los datos en África, por ejemplo, son terribles.
La pandemia es global y solo de manera global se podrá acabar con ella. Mientras en el primer mundo se almacenan vacunas que llegan, incluso, a caducar, al tercer mundo apenas llegan viales, así que nadie se pregunte por qué el virus reaparece una y otra vez porque la respuesta es bien sencilla.

Àngels Barceló
Àngels Barceló dirige y presenta 'Hoy por hoy' de lunes a viernes, de 06:00 a 12:20h. Información, análisis...




