Beckham: "Perdí el control con Ferguson"
"Primero me agarró Giggs, luego Gary Neville y van Nistelrooy. Fue como vivir una escena loca de una película de 'gangsters".
El jugador del Real Madrid David Beckham ha dmitido que "perdió el control" durante la discusión que mantuvo en los vestuarios con el escocés Alex Ferguson el pasado febrero, que finalizó con dos puntos de sutura en un ojo del jugador como consecuencia de un lanzamiento de bota por parte del técnico del Manchester United.
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En un extracto de la autobiografía del capitán de la selección inglesa, que publica cada lunes el tabloide sensacionalista británico "The Sun", Beckham aludió por vez primera al incidente, ocurrido en los vestuarios tras la disputa de un partido de la Copa contra el Arsenal.
Beckam ha reconocido que incluso sus compañeros de plantilla tuvieron que sujetarle físicamente tras recibir el golpe con la zapatilla que arrojó Ferguson en un arranque de ira.
"Había una bota en el suelo", relató el jugador a este diario. "(Ferguson) Giró la pierna y la dio una patada. ¿Hacia mí? ¿A la pared? Pudo haber sido a cualquier parte, porque estaba cabreado".
"Me lancé a por él"
Beckham añadió que perdió los nervios tras sentir el impacto encima del ojo izquierdo y al notar sangre en la herida: "Me lancé a por el 'jefe' (en relación a Ferguson). No sé si alguna vez en mi vida he perdido el control de esa manera".
Tras este arranque, el internacional añadió que sus compañeros de plantilla tuvieron que interceder para evitar males mayores: "Se pusieron de pie un par de chicos. Me agarró Giggs primero, luego Gary (Neville) y Ruud van Nistelrooy. Y de pronto, fue como vivir una escena loca de una película de 'gangsters".
La acalorada discusión, aparentemente, fue motivada al culpar Ferguson al capitán de Inglaterra del segundo gol que el United concedió en la derrota por 2-0 ante los de Highbury.
Empleó un lenguaje duro con Ferguson
Beckham señaló que entonces pensó que el escocés estaba siendo "injusto" con él; que se sintió "intimidado" por la actitud del entrenador y reconoció que llegó a emplear un lenguaje duro con Ferguson, "algo que de ningún modo", dijo, "ningún jugador, ningún jugador del United jamás debería usar con el entrenador".
En el extracto de la autobiografía del jugador del Real Madrid, Beckham también apunta que su marcha del Old Trafford se selló tras culparle el técnico por la eliminación del equipo de la Liga de Campeones a manos, precisamente, del club español.




