El huracán "Isabel" entra en Estados Unidos
Bush ha abandonado la Casa Blanca
En la costa este norteamericana se ha declarado el estado de emergencia ante la inminente llegada del huracán "Isabel". El huracán ha entrado en Carolina del Norte esta tarde (hora española), manteniendo su trayectoria prevista. Además, durante las próximas horas afectará a los estados de Maryland y Virginia.
El ojo del huracán "Isabel" ha llegado a la costa estadounidense y se acerca a las ciudades del estado de Carolina a una velocidad de 220 kilómetros por hora. Aunque sus efectos ya han empezado a notarse, los meteorólogos anuncian que lo peor está aún por llegar.
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No se espera que "Isabel" acelere una vez en tierra pero el peligro principal en este momento es la lluvia. Según las últimas mediciones, las rachas de viento alcanzan los 170 kilómetros por hora y se pueden descargar más de 250 litros/hora.
"Isabel" se traslada hacia el norte-noroeste. De continuar con esta trayectoria, se espera que el centro del huracán se traslade desde el este de Carolina del Norte, hacia los estados vecinos.
El CNH ha exhortado a la población "a acelerar hoy la conclusión de todos los preparativos para proteger la vida y la propiedad en la zona de aviso".
BUSH HA ABANDONADO LA CASA BLANCA
El presidente de EEUU, George W. Bush, ha abandonado hoy Washington y se ha dirigido al retiro de Camp David, en el vecino estado de Maryland, ante la proximidad del huracán "Isabel".
La partida del presidente para reunirse en Camp David con el rey Abdulá de Jordania mañana jueves, se produjo un día antes de lo previsto. Scott McClellan, portavoz de la Casa Blanca, ha confirmado que la decisión se tomó "debido al huracán".
Bush debía abordar el helicóptero de la Casa Blanca el jueves por la mañana, pero el Servicio Meteorológico anunció que a esas horas la zona de Camp David estaría bajo la amenaza de vientos y lluvias intensas.
El presidente viajó al retiro en Maryland en momentos en que grupos de trabajadores preparaban la Casa Blanca, en el centro de Washington, para enfrentar la tormenta. "Trabajamos para asegurar que nada se vuele si soplan vientos muy fuertes", dijo McClellan.




