Miércoles, 01 de Diciembre de 2021

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100 metros: La prueba de los récords

Berlín ha sido testigo de los 100 m. más rápidos de la historia

Bolt recoge una bandera de Jamaica tras su triunfo en Berlín

Bolt recoge una bandera de Jamaica tras su triunfo en Berlín

Bolt, Powell, Greene o Lewis tienen reservado un hueco en la historia después de demostrarnos que algunos hombres son sobrehumanos, tal y como podríamos catalogar al último 'héroe', Usain Bolt, que voló sobre el suelo de Berlín a 9.58.

Nada podía imaginar Donald Lippincott cuando en 1912 establece la primera marca mundial con un tiempo de 10.6 segundos en Estocolmo, lo que más tarde sería capaz de conseguir el hombre.

Sin embargo, aún nos encontrábamos en la etapa primitiva de este deporte que años después ha conseguido mantenernos delante del televisor, al menos durante los 10 segundos que dura esta prueba, con permiso del señor Bolt.

En una sociedad en la que cada vez más nos preocupamos por el avance y las nuevas tecnologías, hay algunos que aún quieren demostrar las capacidades del ser humano en una pista de atletismo. En los últimos años hemos comprobado como se han batido decenas de récords mundiales en esta disciplina, que hasta ahora no utiliza camisetas mágicas como tanto se ha hablado de los famosos bañadores en este pasado Mundial de Roma, que ha pasado a la historia por ser los mundiales en los que más récords se han registrado.

Aquí ni hay bañadores ni hay magia... aunque quizá de este último un poco si. Deberíamos para ello preguntárselo a aquellos que nos han hecho plantearnos en más de una ocasión donde está el límite del hombre.

Récords inolvidables

Algunas de las marcas que se han superado son legendarias y han pasado a la historia por el momento en el que ocurrieron o el modo en el que sucedieron. Un hueco en esta lista podemos hacerle a Jim Hines. El estadounidense consiguió una plusmarca de 9.95 en 1968 en Sacramento, iniciando así los cronómetros electrónicos.

Sin embargo, uno de las marcas más laureadas fue la alcanzada por el americano Carl Lewis, apodado el 'Hijo del Viento'. En los campeonatos mundiales de 1991 en Tokio, el estadounidense voló a 9.86, rebajando en 4 centésimas la anterior marca establecida por su amigo y compatriota Leroy Burrell.

Pero había alguien que no se conformaba con esas cuatro centésimas y decidió pasar a la historia superando este 'record de recorte'. Otro estadounidense, Maurice Greene nos dejaba a más de uno con la boca abierta en Atenas cuando cruzaba la línea de meta en 9.79 segundos.

Con permiso de Ben Johnson, que en condiciones legales de viento, dopado o no, había sido el único en lograr descender de los 9.80, Greene nos da una lección de velocidad y establece una plusmarca que tardaría 6 años en ser desbancada.

Con Greene acaba el reinado estadounidense en la velocidad de los 100 metros para dejar un lugar privilegiado a Jamaica. Aparecen ahora los mayores velocistas del mundo: Asafa Powell y Usain Bolt.

¿Sobrehumano?

Atenas, como no podría ser otro lugar, saborea de nuevo las mieles del record. Jamaica quiere presencia en esta disciplina y Asafa Powell no decepciona ni a su país ni a los aficionados. 9.77: el jamaicano despega. Un año más tarde, recorta 3 centésimas a su propio record, estableciendo la nueva plusmarca en 9.74.

Pero el mundo aún no había visto nada comparado con lo que le esperaba. Bolt, al que hoy en día muchos califican como sobrehumano, ha conseguido que nos planteemos dónde están los límites del ser humano.

Hace poco más de un año avisaba a sus compañeros de lo que era capaz de hacer en Nueva York, cuando establecía la marca en 9.72 (conseguida posteriormente por su compatriota, Asafa Powell).

Quien avisa...

Y desde luego que avisó. Tardó tan sólo tres meses en demostrar que esa marca, su propio récord, era fácil de superar. Lo hizo en los JJ.OO de Pekín del pasado año. 9,69. El mundo se paraba ante este hombre que se parecía más a una máquina que a un ser humano.

Pero el jamaicano, que se caracteriza por su simpatía y 'pequeñas locuras' antes de que de comienzo la carrera, nos tenía reservada una sorpresa, aún mayor si cabe. En más de una ocasión le habíamos oído hablar de que era capaz de llegar a marcar 9.50 y que ese día, según el propio Bolt, la tierra dejaría de girar. ¿Acaso no lo ha hecho ya?

En esta ocasión el escenario escogido era Berlín. Sus compañeros de faena, el estadounidense Gay y su compatriota Powell, le miraban segundos antes de que comenzara el 'show' desde una doble perspectiva, o eso parece, porque... ¿alguien es capaz de no sentir admiración o al menos curiosidad para ver cuál es el nuevo espectáculo con el que nos deleita Bolt?

Y así fue. Usain voló a 9.58. Pero lo más gracioso de todo es que la salida del jamaicano no fue la mejor de todos y antes de llegar a la meta tuvo la 'osadía' de frenarse, por lo que... ¿Qué hubiera pasado si no llega a ralentizar su paso? Sí, hubiera llegado antes, pero de él ya lo esperamos, lo que nos envuelve en la duda es ¿cuánto?.

No creo que Usain Bolt tarde en mucho en contestarnos.

Bolt: "Puedo mejorar y correr en 9,40 segundos los 100 metros"

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