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Domingo, 20 de Octubre de 2019

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Los rostros del desánimo

El pesimismo acapara las conversaciones de los jóvenes, casi todos admiten estar "perdidos" y muy "desmotivados" por no encontrar trabajo

Daniel ha estudiado arquitectura y pasa los días mandando currículos a todas las ofertas de empleo que llegan a su correo. /

Los jóvenes están atravesando un verano duro e inestable porque no saben qué será de su futuro en apenas unos meses. Sus conversaciones se hacen repetitivas y terminan siempre con la misma pregunta, ¿qué hacer? Unos seguirán buscando trabajo, otros harán un máster para hacer tiempo y muchos terminarán buscando una salida en el extranjero.

Este está siendo un verano muy complicado para muchos jóvenes españoles. Todos hablan de su futuro, algunos se plantean irse al extranjero, la mayoría cree que tendría que mejorar el inglés, o quizá probar con el alemán. Este verano las conversaciones entre recién licenciados son muy crudas y teñidas de un desánimo general.

Esta generación de jóvenes sobradamente preparados quiere trabajar, y quiere hacerlo "en lo suyo", porque es lógico y porque llevan años luchando y estudiando para conseguirlo. Sin embargo, los datos de la Encuesta de Población Activa del segundo trimestre de 2012 es del todo desalentadora: la tasa de paro juvenil asciende al 53,28%.

Los jóvenes quieren ser independientes

Vanesa es de Santander, para ella encontrar prácticas de periodismo en Madrid fue una auténtica odisea, por lo que cuando le preguntas si espera encontrar pronto trabajo no puede evitar soltar una carcajada. "Estamos muy desmotivados porque tan solo encontrar prácticas, que en muchos casos no son remuneradas, nos cuesta muchísimo". Comenzó a mandar CVs a mediados de abril. "Busqué todo tipo de convocatorias, en Internet, en la universidad, en páginas de empleo... envié currículos a todos los medios de comunicación". Un mes después comenzó a hacer decenas de pruebas, ella tuvo la suerte de encontrar prácticas en un medio nacional, sin embargo, muchos de sus colegas se quedaron en el camino. "Lo que queremos es ser independientes y dejar de asfixiar a nuestros padres", dice tajante.

Selene es de Tenerife y terminó la carrera de Publicidad y Relaciones Públicas con mucha ilusión. Tras un año buscando trabajo en su campo, ha decidido buscar en cualquier otro sector. "Enseguida te das cuenta de que hay mucha gente en tu situación y hasta para un puesto de teleoperador hay muchísima competencia". "No hay manera de lidiar con el desánimo de sentir que no vales...cada día me levanto con un nuevo sueño, con un nuevo plan que la realidad me desmonta", explica resignada.

Hacer másteres para conseguir tiempo

Este verano, muchos de estos jóvenes harán la matrícula para empezar algún máster en un intento de plantarle cara a este desánimo generalizado. Aunque la mayoría sabe que el máster no será la solución, necesitan ganar tiempo para poder imaginar nuevas soluciones.

Pablo es de Castellón y el año pasado terminó la carrera de Traducción e Interpretación, todavía está buscando trabajo. "La situación es un desastre. Para encontrar trabajo las empresas piden un mínimo de tres o cuatro años de experiencia, sin embargo, los recién licenciados no tenemos modo de adquirir esta experiencia, porque no encontramos otros trabajos y porque las prácticas son mucho más cortas". Pablo es un chico inquieto, se ha ido al extranjero a perfeccionar el francés para estar a punto cuando le llegue la oportunidad. "En septiembre empezaré un máster, esta es una de las pocas salidas que tenemos al terminar la carrera y no encontrar trabajo. Toda la gente que me rodea está muy desanimada", concluye.

Muchos de los estudiantes que están a punto de licenciarse están combinando el final de sus carreras con trabajos de largas jornadas y sueldos irrisorios.

Daniel es de La Rioja, tiene 24 años y está a punto de terminar arquitectura. Ahora trabaja de camarero en bodas y bautizos porque no ha conseguido encontrar prácticas en un despacho y mucho menos trabajo. "La verdad es que al empezar la carrera no me imaginaba esto. Aun así, creo que he tenido suerte de encontrar este trabajo", dice con una media sonrisa. "Las ilusiones que debería tener la gente de nuestra edad se esfuman con cada telediario", explica.

Huir de España

Estos veinteañeros están muy preocupados por la falta de trabajo y por los recortes adoptados por el Gobierno, que ha reducido la partida para investigación y desarrollo en un 25%. Esto, además de provocar miedo a los que no encuentran trabajo en laboratorios o centros tecnológicos, provocará también que mucha gente joven huya de España.

Estrella es de Teruel y es biotecnóloga, ahora mismo está trabajando en un laboratorio y representa la esperanza de toda esta generación. Sin embargo, cree que los recortes y las reducciones presupuestarias afectarán mucho a su profesión. "Si se reduce el presupuesto público habrá despidos en laboratorios, descensos salariales y faltará financiación para poder continuar con las investigaciones", confiesa entristecida.

Vanesa: "Estamos todo el tiempo comentando la situación"

Pablo: "Nos piden una experiencia que no podemos conseguir"

Daniel: "Nuestras ilusiones se esfuman con cada telediario"

Estrella: "Si no hay financiación habrá investigaciones que se interrumpirán"

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