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Jueves, 21 de Noviembre de 2019

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Saludo histórico entre Obama y Raúl Castro en el funeral de Mandela

EEUU y Cuba no mantienen relaciones diplomáticas desde hace más de 50 años

Duró sólo unos segundos, pero el gesto será diseccionado por su significado simbólico y político. Barack Obama y Raúl Castro se han estrechado la mano durante el funeral de Nelson Mandela, en Johannesburgo. EEUU y Cuba no mantienen relaciones diplomáticas desde hace más de 50 años, pero en los últimos tiempos, se ha producido un tímido acercamiento.

El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, estrecha la mano del presidente de Cuba, Raúl Castro durante el funeral por Nelson Mandela / REUTERS

Obama se detuvo unos segundos a saludar al presidente cubano en su camino hacia el podio de autoridades del estadio. El presidente de EEUU no realizó un especial esfuerzo para estrechar la mano de Castro, ni para evitarle. Un quiebro habría resultado extraño. Raúl Castro recibió el gesto con una sonrisa. Según funcionarios de la administración estadounidense, el encuentro no había sido planeado.

EEUU cortó las relaciones diplomáticas con Cuba en 1961, como respuesta a la revolución comunista liderada por Fidel Castro, hermano del actual mandatario. Desde entonces, sólo se conoce un saludo entre mandatarios de los dos países. En septiembre del año 2000, los entonces presidentes Bill Clinton y Fidel Castro se dieron un apretón de manos en la sede de Naciones Unidas en lo que la entonces secretaria de estado, Madeleine Albright, llamó "un encuentro por casualidad".

Las relaciones entre los dos países se han deshelado en los últimos años, pero EEUU mantiene el embargo sobre la isla. Los hermanos Castro siguen siendo una figura muy criticada por muchos estadounidenses, especialmente por los cubano-americanos residentes en Florida. El ex presidente de EEUU, Jimmy Carter, ha valorado el saludo como "algo significativo". "Espero que sea un presagio de futuro", añadió.

Tanto Obama como Castro intervinieron durante el funeral de Mandela. El presidente estadounidense usó su discurso para criticar a los líderes que, según dijo, son rápidos a la hora de expresar su solidaridad con Nelson Mandela, pero no siguen su ejemplo. "Hay demasiados de nosotros que abrazamos felizmente el legado de Madiba de reconciliación racial, pero nos resistimos con intensidad incluso a reformas modestas que acaben con la pobreza crónica y la creciente desigualdad. Hay demasiados líderes que claman solidaridad con la lucha de Madiba por la libertad, pero que no toleran la disidencia de su propio pueblo".

Raúl Castro llamó a Mandela "el último símbolo de la dignidad y la inquebrantable dedicación al esfuerzo revolucionario, la libertad y la justicia, un profeta de la unidad, la paz y la reconciliación"

Deshielo de las relaciones

Obama ha criticado las violaciones de los derechos humanos que comete el gobierno cubano, pero también ha dicho que EEUU debe "encontrar nuevos mecanismos y herramientas" para relacionarse con el país caribeño. Su Administración ha suavizado las restricciones para que los estadounidenses viajen a Cuba y ha negociado con La Habana sobre inmigración, servicios postales y posibles vertidos de petróleo. Estos acercamientos han aumentado las esperanzas de que haya un cambio en las relaciones.

Por su parte, Cuba anunció, el pasado enero, una reforma migratoria, que permite a los cubanos viajar al exterior sin necesidad de un permiso de salida y de carta de invitación, aunque el Gobierno se reserva el derecho de negar el pasaporte a quien consideren oportuno y aun prohíbe la entrada a Cuba de muchos cubanos que residen en el exterior por considerarlos enemigos del gobierno. Además, el gobierno de Raúl Castro ha autorizado más trabajos por cuenta propia y permitirá que los deportistas cubanos sean contratados en el extranjero.

En noviembre, en un discurso en Miami, Obama dio la bienvenida a los "cambios en la isla". La libertad en Cuba, dijo, "llegará gracias a los extraordinarios activistas y a la valentía increíble de las personas que vemos aquí hoy".

Pero también cuestionó la política de su país hacia la isla. "Estados Unidos puede ayudar. Y tenemos que ser creativos. Y tenemos que meditarlo bien. Y tenemos que actualizar nuestras políticas. Tengan en cuenta que cuando Castro llego al poder, yo acababa de nacer. Así que la idea de que las políticas que adoptamos en 1961 sigan siendo efectivas hoy, en la era de Internet y Google y los viajes globales, no tiene ningún sentido", dijo.

Sin embargo, sigue habiendo importantes obstáculos para el acercamiento. Entre ellos, el caso de Alan Gross, un cooperante estadounidense, de 64 años, condenado en Cuba a 15 años de prisión, acusado de espionaje. La Habana pide la liberación de un grupo de cinco agentes cubanos condenados a prisión en EE.UU. por cargos de espionaje.

Un adiós multitudinario

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