Viernes, 05 de Marzo de 2021

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ENTREVISTA

"Damos mucha caña a los políticos, Telecinco nos deja"

Entrevista a Alberto Caballero, creador, productor ejecutivo y guionista de 'La que se avecina', serie que estrena este lunes su octava temporada.

La Que Se Avecina estrena su octava temporada, en Telecinco

La Que Se Avecina estrena su octava temporada, en Telecinco / MEDIASET

Este lunes, Telecinco estrena la octava temporada de una de sus comedias más exitosas, La que se avecina. No en vano, cerró su anterior entrega con una media de 21,3% de share y 4.106.000 espectadores. Arrasa entre el público joven promediando un share del 42,1% entre los espectadores de 13 a 24 años y un 34,2% entre los de 25 a 34 años. Tramas disparatadas y personajes esperpénticos son el principal reclamo de esta serie creada por Alberto Caballero (junto a Laura Caballero y Daniel Deorador) quien ya formó parte de la sala de máquinas de 'Aquí no hay quien viva'.

"No imaginaba que tras el éxito de ANHQV nuestro siguiente proyecto se hiciera en unas condiciones tan difíciles"

" El salto de ANHQV a LQSA fue muy duro"

"Capítulos de 40 minutos mejorarían a LQSA"

"Hay usuarios de Twitter que están esperando para censurar opiniones de gente conocida"

"El horario de protección infantil me parece otro cinismo más"

"Hacen falta más programas como \'El Intermedio\'"

Lleva más de dos lustros escribiendo sobre vecinos. Gente extraña, extravagante, alocada, egoísta, entrañable, ruin, torpe... Se puede agotar la lista de adjetivos -especialmente malsonantes- que definan a los vecinos sobre los que Alberto Caballero ha escrito en todo este tiempo. El adjetivo que no van a gastar es el de "normal". Ni imperaba la normalidad en el bloque de pisos de la calle Desengaño, 21 ('Aquí no hay quien viva') ni aparece por ningún lado en Mirador de Montepinar ('La que se avecina'); y eso que esta urbanización ya encara su episodio 94 y su octava temporada, superando a la que fuera su predecesora.

Sin embargo, lo que sí existe en los personajes de 'La que se avecina' es algo que el público sabe apreciar por lo escaso que resulta en estos tiempos que corren: hablan sin tapujos y sobre temas con los que se puede identificar el ciudadano medio. Los habitantes de Mirador de Montepinar, por disparatados o surrealistas que parezcan, viven y se mueven en la misma podrida realidad que quienes los ven a través de su televisor. Eso es más de lo que un espectador puede esperar al sintonizar la crónica política de un informativo.

Alberto, su creador, lo sabe. A él tampoco le gusta morderse la lengua.

[Presentación de la octava temporada de 'La Que Se Avecina']. He visto bastante sintonía entre Paolo Vasile (Consejero Delegado de Mediaset España) y tú con en ese abrazo os habéis dado. ¿Trata bien Telecinco a 'La Que Se Avecina' (LQSA)?

Mentiría si dijéramos que tenemos alguna queja. En estos casi 8 años de relación estamos en un momento muy bueno con ellos.

¿Sientes que la realidad plagia a LQSA? Porque por descabelladas que son las tramas de la serie, la realidad parece empeñada en superarlas...

Desgraciadamente, cuando nos decían que ciertas cosas eran un disparate, luego han terminado por producirse de verdad. Cuando empezamos la serie, hablábamos en la primera temporada de precios desorbitados de los pisos, de malas calidades en los materiales, constructores que iban a la cárcel... Y meses después estallaba la burbuja inmobiliaria. No es que fuera premonitorio, pero sí que terminó coincidiendo en el tiempo. Y esto también ha pasado otras veces.

No creo que LQSA esté tan alejada de la realidad.

¿Por qué cuando un actor deja LQSA o decidís prescindir de él se monta tanto ruido?

El público lo quiere todo (está en su derecho) pero si un personaje ya no está -aunque no sea fundamental en la serie- se montan unos cirios horrorosos. Tras la primera temporada de 'Aquí no hay quien viva' (ANHQV), Adrià Collado dijo que no quería estar en la segunda. La gente se enteró de que su personaje (Fernando, el gay varonil) dejaría la serie: nos empezaron a llegar noticias aterradoras de que la audiencia se iba a ir al carajo. Empezamos la siguiente temporada acojonados.

Cuando vimos que no pasó nada, nos relajamos. A partir de ahí lo consideramos como un fenómeno normal: cada vez que un actor, por lo que sea (generalmente se va el actor, pocas veces a nosotros se nos acaba un personaje), se monta un cirio. La gente se niega a que falte alguien, da igual quien sea.

¿Cómo viviste tú, como creador y guionista, ese proceso en los juzgados entre cadenas donde se dirimía si 'La que se avecina' era una copia de 'Aquí no hay quien viva'?

Yo entiendo lo que se produjo. El éxito de 'Aquí no hay quien viva' nos pilló en bragas, no sabíamos muy bien lo que estaba pasando. Fue una cuestión más de cadenas. En aquella época sólo escribíamos y dirigíamos, no hacíamos ni la producción ejecutiva. De repente, nos encontramos en una situación en la que nos dijeron: vamos a hacer un proyecto en otra cadena.

En esa otra cadena (Telecinco) querían una serie de vecinos y con buena parte del elenco anterior. Fue un momento muy complicado, yo lo viví de manera muy incómoda. Para mí fue muy incómodo. No me imaginaba que, después del éxito de 'Aquí no hay quien viva' nuestro siguiente proyecto se tuviera que hacer en unas condiciones tan difíciles.

Como creador, como guionista... ¿Qué es más complicado: pasar de 'Aquí no hay quien viva' ANHQV a LQSA o seguir creando tramas nuevas para LQSA después de tantas temporadas?

El salto de ANHQV a LQSA fue muy duro. Es como si sabes jugar al tenis con la derecha y te piden que empieces a jugar con la izquierda.

Para mí fue un shock; fue crear una serie huyendo de otra. ¿Pero cómo vas a huir de otra con 8 ó 10 actores que vienen de esa serie y a los que la gente los adora? Para nosotros fue un parto. Así que dijimos "vámonos a las afueras y hagamos una comedia del boom inmobiliario". Lo que hicimos fue agarrarnos a la realidad y parodiarla.

Es muy duro; sobre todo, cuando vimos al principio que no lo habíamos pillado. Lo que nos salvó fue que aguantase la audiencia el tiempo suficiente como para que nos diéramos cuenta de cuáles eran los puntos fuertes de LQSA. Ninguno de los personajes de los actores que venían de ANHQV sostuvo el éxito de LQSA en un primer momento, fueron todos los que no habían estado antes.

¿Es complicado hacer sitcom pura (sin caer en la dramedia) en España con los tiempos de duración que se exige aquí a una comedia? En EEUU y muchos países las sitcom se estructuran en episodios de 20 minutos...

Cuando los americanos compraron los derechos de ANHQV, el gran problema que tuvieron fue que no les cabían los personajes para un sitcom ni en capítulos de 40 minutos. Nosotros creamos una serie coral porque ya sabíamos que nos pedían un mínimo de 60 minutos.

Es un formato antinatural. Otra cosa es que a nosotros nos guste (porque nos divierte) empezar con premisas más o menos normales en el capítulo y que en un momento determinado gire más a la farsa, al esperpento... Nos gusta esa especie de farsa que parodia la realidad y le da un giro de tuerca. Es más divertido. Nosotros preferimos tirar más por ese lado y ofrecer comedia pura que caer en sentimentalismos.

Caer un poco en el dramilla, en una comedia, es un mecanismo de subsistencia por la duración. Lo ideal de las comedias es que durasen 25 minutos.

¿Preferirías que LQSA emitiera cada lunes dos episodios de 35 minutos en lugar de uno de 70-80 minutos de duración?

Sí, por supuesto.

¿Eso mejoraría la serie?

Seguro. Con la duración corta de la comedia, tienes la ventaja de que si sale un capítulo flojo, cuando te quieres dar cuenta se ha pasado.

¿Cuántas veces te han dicho "cuidado con Twitter"? Tienes calentones que...

La idea que yo tenía de Twitter es que nació como un microblog, un sitio donde cada uno -en un párrafo corto-puede opinar lo que le sale de las narices. De repente, se ha ido convirtiendo como en una herramienta de promoción (aunque no tenga fin económico) de lo que es cada uno y de lo que hace cada uno: "aquí en la playa tomándome un no sé qué".

Para mí, lo interesante de Twitter es que sea un sitio donde converjan opiniones. Me parece terrible que en este país hayamos demostrado que las generaciones jóvenes -los mayores usuarios-, que debíamos ser las más abiertas, nos hayamos mostrado como unos auténticos fundamentalistas. Hay una pléyade de usuarios de Twitter que están esperando para censurar cualquier tipo de opinión de alguien conocido o semi-conocido.

Al final, acabas hablando de tu serie porque te da miedo hablar de otras cosas porque se cagan en tu madre, cuando en realidad no deja de ser una opinión.

 

¿Te sigue enfadando la sanción a 'La que se avecina'?

Me cabrea la hipocresía. Me cabrea igual que cuando te ponen en un tramo de cinco carriles un radar y te dicen que es por tu seguridad. Me parece un cinismo.

El famoso horario de protección infantil me parece otro cinismo más. Estamos en una sociedad que no educa; simplemente, se preocupa de que no se haga esto u lo otro.

La educación de los niños depende de los padres, el hecho de que vean la tele depende de los padres. En cualquier caso, están perdidos: en internet tienen todos los capítulos. Evítale a un niño de 7-8 años que se meta a internet y no vea los capítulos. ¡Si lo pueden hacer hasta en el colegio!

Esas multa, al fin y al cabo, la paga la cadena. A mí esa multa me ofende porque me parece otra hipocresía recaudatoria de un Estado quebrado, que han espoliado ellos, no han dejado un duro y ahora tenemos hospitales cerrados para tratar un virus que nos viene de fuera (porque lo traen ellos). Para eso no hay dinero, pero para las tarjetas black, sí. Es pura hipocresía. Nos van poniendo multas como un mecanismo coercitivo y, en realidad es recaudatorio.

¿Te gustaría hacer una serie de comedia satírica política?

Me encantaría. Creo que faltan programas así ahora mismo. Se produce una cosa muy jodida: los medios de comunicación (en general) están quebrados. Eso les obliga a pactar. La crisis económica tiene una doble "ventaja" y es que nos apacigua a todos (porque estamos cagados). Esa falta de libertad de expresión se materializa en un miedo general a meterte con alguien o a quejarte de algo.

Por eso creo que faltan programas así, no solo series. Nosotros damos mucha caña a los políticos. Telecinco nos deja, no tenemos una línea editorial marcada que diga "de esto no podemos hablar". Hablamos bastante de lo que nos da la gana.

Hay honrosas excepciones como 'El intermedio', pero creo que faltan estos programas. En EEUU hay programas como 'El show de Bill Maher' en HBO que es un programa 100% político y es de humor. A partir del humor, hace unas tertulias y habla de unos temas súper interesantes y mete una caña horrorosa!

A mí me encantaría poder dar ese saltito más a eso. Lo que pasa es que la sensación general es que te metes en un lío... y lo triste es que, probablemente, te metas en un lío.

Ficha técnica de 'La Que Se Avecina'

Producción EjecutivaMediaset España: Toni Sevilla

Producción Ejecutiva Contubernio: Alberto Caballero

Producción delegada deMediaset España: Santiago G. Lillo

Creadores: Alberto Caballero, Laura Caballero y Daniel Deorador

Guionistas: Alberto Caballero, Daniel Deorador, Sergio Mitjans y Araceli Álvarez de Sotomayor

Directores: Laura Caballero y Sergio Mitjans

Directora de producción: Gerardo Moreno

Directora de Casting: Elena Arnao

Ficha artística de 'La Que Se Avecina'

José Luis Gil: Enrique Pastor

Antonio Pagudo: Javi Maroto

Eva Isanta: Maite Figueroa

Pablo Chiapella: Amador Rivas

Ricardo Arroyo: Vicente Maroto

Macarena Gómez: Lola Trujillo

Luis Miguel Seguí: Leonardo Romaní

Jordi Sánchez: Antonio Recio

Nathalie Seseña: Berta Escobar

Nacho Guerreros: Coque Calatrava

Vanesa Romero: Raquel Villanueva

Cristina Medina: Nines Chacón

Cristina Castaño: Judith Becker

Fernando Tejero: Fermín Trujillo

María Adánez: Rebeca Ortiz

Fichajes de la 8ª temporada

Petra Martínez: Fina Palomares

Silvia Alonso: Patricia

Paz Padilla: Chusa

En el primer capítulo de la 8ª temporada de 'LQSA'

ESTRENO: LUNES 13, Telecinco 22:30h

Tras la llegada al 2ºC de Doña Fina, una anciana solitaria, desconfiada y problemática, la convivencia en el inmueble se verá amenazada. Antonio y Berta, sus vecinos del piso de abajo, sufrirán el envite de la nueva residente, que los llevará al límite con sus trasnochadoras costumbres. A su salida de prisión, Maite cumple el tercer grado penitenciario en el 1ªA, llevando consigo una pulsera telemática con la que controlan todos sus movimientos.

Por otra parte, Amador decide abandonar su vida de "bosquehumano" en el monte y regresar a la civilización, donde sobrevivirá los primeros días con la ayuda de Chusa. Enrique Pastor, por su parte, busca apoyo psicológico para amoldarse a su nueva vida de soltero, mientras se convierte en la mano derecha de Mª Teresa Sáenz de Tejada (Verónica Forqué), la nueva alcaldesa.

Con dos hipotecas que apenas puede pagar y con su esposa Lola en paradero desconocido, Javi atraviesa una grave situación económica, etapa en la que Fermín será su principal apoyo. Justo cuando acaba de vender el Bajo A a dos gays de mediana edad (Guillermo Montesinos y Eloy Arenas), su suegro pone en peligro la operación al alquilar el piso a una joven pareja (Diana Palazón y Juan Díaz).

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