Un joven brasileño casi pierde los brazos por querer lucir como Hulk
Romario Dos Santos se ha inyectado aceite y alcohol en los bíceps para aumentar exageradamente sus músculos poniendo en riesgo su salud

"Quiero que otros vean los peligros que pasé, me podría haber muerto", ha afirmado Romario Dos Santos. / Difusión

Madrid
La vanidad casi le ha costado la vida. Este fisicoculturista de 25 años se ha inyectado Synthol -una mezcla de aceite y alcohol- para aumentar su musculatura en brazos y espalda de forma extraordinaria.
Debido a las constantes dosis, Romario Dos Santos Alves afronta ahora graves complicaciones de salud. "He perdido el control", admite el joven que inició este tratamiento inducido por algunos fisicoculturistas de su gimnasio.

Foto: Facebook de Romario Dos Santos

Foto: Facebook de Romario Dos Santos
Los médicos estuvieron a punto de amputarle ambos brazos por el daño que han sufrido sus bíceps y espalda.
"Mis músculos empezaron a solidificarse y ni siquiera podían inyectar en mis brazos, que parecían piedras. Decidí que la única cosa que podía hacer era comprar agujas para los toros. Sé que suena estúpido, pero me enganché", ha afirmado.
En su pueblo, Caldas Novas, los niños le llaman "monstruo" y "bestia", según comenta.
Romario ha padecido de dolores en los brazos e insuficiencia renal. "Quiero que otros vean los peligros que pasé, me podría haber muerto", admite.




