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Sábado, 20 de Julio de 2019

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Trump asegura que la solución de dos Estados no es la única posible para israelíes y palestinos

"Dos Estados o un Estado. Cualquiera de las dos opciones me conviene si israelíes y palestinos están contentos", ha dicho Trump en una rueda de prensa conjunta

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu deja la Casa Blanca tras su reunión con Trump / ()

Dos Estados, uno israelí y otro palestino, no es necesariamente la única solución al conflicto, ha manifestado este martes el presidente estadounidense Donald Trump, tras reunirse con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en Washington. Sus palabras rompen con la línea política seguida por Estados Unidos y por la comunidad internacional en los últimos años, cuando se han hecho repetidos intentos de llegar a un acuerdo entre israelíes y palestinos basado en dos Estados independientes que coexistan en paz con las fronteras de 1967. Este cambio de línea política de Estados Unidos provoca la férrea oposición de los palestinos.

“La solución de dos Estados representa un histórico y doloroso compromiso del pueblo palestino de reconocer a Israel sobre el 78% de la Palestina histórica”, recordó Saeb Erekat, secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). El nuevo gobierno estadounidense “intenta contentar a la coalición extremista de Netanyahu”, ha dicho por su parte Hanan Ashrawi, otra dirigente de la OLP, refiriéndose al actual ejecutivo israelí, donde están presentes partidos ultranacionalistas y favorables a la colonización.

Uno de los ministros más radicales del gobierno israelí, Naftalí Bennett, titular de Educación y líder de la formación Hogar Judío, no tardó en felicitarse ante las declaraciones de Trump. “Una nueva era, nuevas ideas. No hay necesidad de un tercer Estado palestino además de la franja de Gaza y de Jordania”, dijo en la red social Twitter.

Lazos "indestructibles"

Trump y Netanyahu mostraron durante su reunión la sintonía que les une y reafirmaron que los lazos entre sus dos países son “indestructibles”. El mandatario estadounidense pidió a los palestinos que renuncien “al odio” y lamentó que la ONU haya tratado a Israel de manera “muy injusta”, refiriéndose a la resolución aprobada a finales del año pasado en la que se condenaba la colonización israelí en tierra palestina. “Estados Unidos va a favorecer la paz y un verdadero acuerdo de paz”, clamó Trump, sin dar demasiadas pistas sobre las bases en las que pretende sustentar dicho acuerdo.

Sin embargo, Trump también pidió a Netanyahu este miércoles que “se contenga” en lo relativo a las colonias, frase que mereció un “lo intentaré”, acompañado de una sonrisa irónica de parte de Netanyahu. Además consideró que Israel debe dar muestras de “flexibilidad para demostrar que realmente desea lograr un acuerdo de paz con los palestinos”. El mandatario estadounidense había guardado silencio hasta el momento ante las recientes decisiones israelíes destinadas a expandir y proteger los asentamientos existentes en los territorios palestinos. En este momento, más de 600.000 colonos viven en Cisjordania y Jerusalén-Este.

“Las colonias no están en el corazón de este conflicto”, ha zanjado Netanyahu durante la rueda de prensa. El primer ministro israelí ha insistido en que sus condiciones para hablar de paz con los palestinos son que “reconozcan a Israel como Estado judío y que Israel mantenga el control en materia de seguridad de todo el área para evitar que se cree un nuevo Estado terrorista”.

Los palestinos tienen que parar de educar a sus hijos para que destruyan el pueblo de Israel”, dijo Netanyahu. “Los chinos son chinos porque vienen de China, los japoneses se llaman japoneses porque vienen de Japón y los judíos se llaman judíos porque vienen de Judea (nombre bíblico de la actual Cisjordania palestina). Los palestinos no sólo niegan el pasado sino que envenenan el presente. Su persistente negación es la razón por la cual no tenemos paz”, resumió Netanyahu.

En la rueda de prensa no se dieron pistas sobre otro de los temas más polémicos en la relación de Trump con Israel: el posible cambio de la sede de la embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén. “Estamos pensando muy seriamente en este tema. Vamos a ver qué pasa”, se limitó a decir Trump. La mayoría de la comunidad internacional no reconoce la ocupación y posterior anexión por parte de Israel de la parte Este o palestina de Jerusalén tras la guerra de los Seis Días de 1967 y por ello, tienen sus embajadas en Tel Aviv.

Los dos dirigentes también mostraron sus puntos de vista comunes acerca del acuerdo sobre el programa nuclear iraní firmado el año pasado entre Teherán y varias potencias internacionales, entre ellas Estados Unidos. “Mi gobierno ha impuesto ya nuevas sanciones a Irán y lo seguiré haciendo para impedir para siempre a Irán que desarrolle un arma nuclear”, zanjó Trump.

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