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Martes, 18 de Febrero de 2020

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El calvario de dos años de violaciones y abusos a manos de Boko Haram

Rebeca Bitus es una joven nigeriana que vivía con su familia en Pulka en Nigeria. Fue secuestrada por el grupo terrorista Boko Haram y después de dos años consiguió escapar con sus dos hijos, uno de su marido y otro fruto de las violaciones sufridas

El calvario de dos años de violaciones y abusos a manos de Boko Haram / Rebeca Bitus, durante la rueda de prensa que ha ofrecido en Madrid esta mañana. / CADENA SER

Ser secuestrada con tus hijos por un grupo terrorista islamista, mientras que tu marido huye para evitar ser decapitado, podría ser la peor pesadilla de cualquiera. Rebeca nunca pensó que le podía pasar a ella, pero tras dos años de cautiverio en manos de Boko Haram, sufriendo un auténtico calvario, esa es su realidad: "Me llevaron de mi pueblo. Mi hijo lloraba mucho por el camino, así que un guerrillero de Boko Haram lo tiró al agua. Vi como se ahogaba"

Rebeca explica los abusos que sufrió. / CADENA SER

En los 24 meses cautiva, cocinaba, cortaba leña en el bosque donde estaban escondidos. Si no obedecía y leía el Corán, la metían en un agujero oscuro escavado en el suelo.

Como consecuencia de esas violaciones, nació su hijo Cristóbal que ahora tiene dos años. A ella aún le cuesta mirarlo sin recordar el infierno. Ha vuelto junto a su marido y viven en un campo de desplazado en Maidururi gestionado por la fundación pontificia ayuda a la iglesia necesitada, que es quien la ha traído a España para que cuente su historia.

Esta mujer procede de una familia católica nigeriana muy comprometida y tiene 7 hermanos. A lo largo de su relato habla en innumerables ocasiones de cómo su fe le ha permitido seguir adelante. La fe en Dios, en la Iglesia, en el Obispo que la ayudó a su regreso a reintegrarse en la sociedad, y a la Fundación de ayuda a la Iglesia Necesitada que gestiona el campo de refugiados donde vive. Ella estudió un poco, y pronto se fue al mercado a vender fruta para ayudar a sostener a su familia de 7 hermanos. Se casó con Bitrus, su marido hace 7 años y vivían en Kangarwa, cerca de Baga, en el estado de Borno en Nigeria.

Eran agricultores y trabajaban la tierra, cuando el grupo Boko Haram invadió su pueblo hace 3 años y ella fue secuestrada con sus dos hijos, mientras que su marido huía para evitar ser decapitado. En manos de los guerrilleros estuvo dos años, hasta que consiguió escapar. Su relato de esos meses es estremecedor.

En algún momento de su cautiverio se encontró con alguna de las 200 niñas secuestradas en una escuela y que provocaron una ola de protesta de la comunidad internacional. Una de esas niñas le dijo : “porque no obedeces y haces lo que te dicen? Sino lo haces te van a matar”. Y es que Rebeca se negaba a seguir los preceptos del Islam a los que era obligada por los integrantes de la organización islamista. Hasta que encontró la fórmula. Hacía como que rezaba el Corán pero en realidad estaba rezando a Dios. Eso les daba fuerzas para aguantar las palizas, los abusos, los trabajos forzados.

Rebeca dice que en ningún momento de esos dos años vio a Abubaker Shekau, el líder de Boko Haram y que aunque no puede contabilizar cuantos, habla de muchísimos los acólitos de esta secta, que le siguen ciegamente.

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Cadena SER

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