El alma del circuito
La firma de Juan Infantes en Hoy por Hoy Jerez
Firma Juan Infantes
Jerez de la Frontera
"El alma del circuito"
Hay empresas que funcionan… Y hay otras, más escasas, que además se dejan el alma.El Circuito de Jerez pertenece a esa segunda categoría. Muchos ciudadanos conocen el rugido de las motos, el brillo del Gran Premio, la foto de meta, el podio y la emoción de las gradas; pero -desgraciadamente- no siempre alcanzan a ver a la otra escudería, la decisiva: la que conforman sus trabajadores
Ahí están -aunque ni siquiera lo imaginen- todo el año: gerencia, administración, área deportiva y comisarios, comunicación, marketing, comercial, mantenimiento, seguridad, servicios sanitarios y limpieza. Cada cual, en su puesto, cada cual, con su responsabilidad, haciendo que la maquinaria no se detenga. Y cuando llega el Gran Premio, esa cita mayor declarada de excepcional interés público, el esfuerzo se multiplica, las horas se encogen y la profesionalidad se convierte simplemente en una forma de lealtad.
Con muchos menos efectivos de los que otros circuitos necesitan para prestar servicios similares, en el Circuito de Jerez el trabajo sale adelante por una razón muy simple y grande: la clara y decidida implicación personal de una plantilla que no se limita a cumplir, sino que responde. Responde cada año con oficio, con experiencia, con compromiso y por qué no decirlo, con ese orgullo callado de quien sabe que está sosteniendo una empresa ejemplar.
Sin duda alguna, todos los trabajadores del Circuito de Jerez, los actuales y los que han pasado por la casa, han creado y sostenido uno de esos proyectos que no hacen ruido, pero que hacen ciudad y han construido y sostenido a lo largo de todos estos años ‘nombre’ y prestigio internacional.
Porque el Circuito de Jerez no se explica sólo por su pista. Se explica, sobre todo y por encima de todo, por su gente. Y yo, queridos lectores, soy un testigo privilegiado de lo que les cuento.