Rubi y Funes, de la mano a Primera a años luz por sus fichas
El dinero decide el marcador y la ilusión deja huella en un duelo que explica dos formas de ascender

Rubi y Funes van de la mano camino de Primera División. / Juan Sánchez

Almería y Málaga vivieron un pulso más allá de la clasificación y de los tres puntos. En un lado aparecía el entrenador mejor pagado de la Segunda División al frente del proyecto más caro de la categoría. Una plantilla diseñada para el ascenso sin rodeos con fichajes contrastados y exigencias máximas. El dinero marca el camino pero no te garantiza el destino. En terrenos inciertos la obligación también pesa. No ha sido capaz de tocar la cima de la competición y mira al Racing como modelo a seguir cuando tuvo el liderato de Segunda a tiro en El Sardinero y salía goleado.
En el otro extremo emerge un Málaga de Funes, el banquillo de la ilusión y de la cantera. Sin grandilocuencia ni promesas de ascenso exprés, un entrenador de perfil bajo a años luz de las nóminas que se estilan en Segunda, ha devuelto el orgullo a La Rosaleda y ha despertado a una afición enorme: haciendo que sus jugadores se diviertan en el campo. Funes hace del compromiso de sus jugadores una idea reconocible con un fútbol alegre y sin presión. El Málaga juega a otra cosa, con la energía de quien se siente vivo. No hay nombres son hombres. Dos modelos, dos entrenadores y una misma Liga que no perdona a nadie.
Más información
El banquillo que menos cobra también compite
El domingo se midieron por segunda vez esta temporada dos realidades de los banquillos; el entrenador mejor pagado al mando del Almería para ascender sin excusas y Funes, uno de los técnicos con ficha más modesta, sostenido por la ilusión y la ambición del que quiere triunfar. Uno dirige desde la exigencia absoluta y el otro crece con credibilidad y entusiasmo a base de buenos marcadores. En Segunda el salario marca expectativas, pero no siempre da resultados. Rubi y Funes viven dos maneras distintas de ejercer el oficio. El entrenador granadino tiene mucho futuro. El Málaga es el mejor equipo que ha pasado esta temporada por Almería, licencia para soñar.
El Almería de Rubi, obligación y vértigo
El entrenador catalán llegaba al partido con una plantilla diseñada para subir ya. El técnico mejor pagado de la categoría, una inversión que eleva el listón y reduce el margen de error. Rubi tiene en plantilla talento, fondo de armario y discurso, pero el equipo aún busca el punto de autoridad que confirme que es mucho más que un candidato permanente. No ha sido capaz de transformar su superioridad y le cuesta instalarse en esa plaza de ascenso directo para la que ha sido diseñado. El Málaga de Funes es un equipo que juega liberado de toda presión con el hambre de la cantera y ese fútbol callejero de un entrenador que no renuncia a sus raíces.
El Málaga de Funes, cantera e ilusión
El equipo de la Costa del Sol ha girado hacia dentro para crecer hacia arriba. El entrenador granadino que empezaba la temporada en el equipo filial de la 2ª RFEF, ha armado un equipo reconocible, con futbolistas formados en casa y una idea sencilla que ha devuelto la ilusión a la grada. No hay presión de ascenso inmediato, pero sí una sensación de equipo en construcción que compite sin complejos y mira la Primera como un premio inesperado al que nadie piensa renunciar. Llegaba al banquillo para reparar una mala dinámica y ha puesto al Málaga mirando a Primera con descaro con una afición desatada que ve como el trabajo tiene premio desde la humildad de un entrenador que llegará muy lejos.

Tony Fernández
Redactor de Deportes de SER Almería. Llegó a la SER en 1996. Antes, en RNE. Más de 40 años de experiencia...




