Un estudio de alumnos del IES Gran Capitán concluye que el betadine pierde eficacia seis meses después de caducar
El proyecto “Caducado pero eficaz”, desarrollado junto al IES Martín Rivero de Ronda, ha ganado el primer premio de Bachillerato en la Feria Científica de Málaga

Sección ciencia Hoy por Hoy Córdoba: ¿Caduca el Betadine?
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Córdoba
Un grupo de estudiantes de segundo de Bachillerato del IES Gran Capitán de Córdoba ha comprobado que el Betadine pierde eficacia a partir de los seis meses posteriores a la fecha de caducidad indicada en el envase. La investigación, realizada junto al IES Martín Rivero de Ronda, ha sido reconocida con el primer premio en la modalidad de Bachillerato en la última Feria Científica de Málaga.
El trabajo, titulado Caducado pero ¿eficaz?, ha sido desarrollado por Ángel Muñoz, Marina García, Sofía Higgins y Ariadna Sánchez, bajo la tutela de los profesores Mercedes Ávila y Marcos Naz.
Investigación química y microbiológica
En declaraciones a Hoy por Hoy Córdoba, Marcos Naz ha explicado que la idea surgió al observar cómo se retiraban periódicamente envases caducados de los botiquines escolares. A partir de esa escena cotidiana, el alumnado planteó una pregunta científica: si esos productos debían desecharse de inmediato o aún conservaban utilidad.
El estudio se ha desarrollado durante dos cursos y ha combinado dos líneas de trabajo. En Ronda se ha analizado el comportamiento microbiológico del producto sobre placas de cultivo contaminadas, mientras que en Córdoba se ha abordado la parte química para medir la pérdida de propiedades del antiséptico.
Según los resultados obtenidos, el Betadine mantiene una reducción progresiva de sus prestaciones hasta mostrar una pérdida apreciable de eficacia seis meses después de la fecha de caducidad. Por ello, Naz ha señalado que no resulta recomendable emplearlo como primera opción sanitaria una vez superado ese plazo, aunque podría valorarse para otros usos no prioritarios.
Ciencia desde las aulas
El docente ha defendido la investigación como herramienta educativa y ha destacado que este tipo de proyectos permite al alumnado “observar el mundo que le rodea, aplicar el método científico y buscar soluciones a problemas reales”.
Naz también ha subrayado que participar en el laboratorio sirve a muchos estudiantes como vía de escape frente a la presión académica de Bachillerato y la preparación de la EVAU. “Es como irse a la bolera a jugar”, ha resumido, al explicar que trabajar en ciencia también puede convertirse en una experiencia motivadora.




