La ciudad de las dos catedrales revela su archivo más secreto
Un renovado edificio acoge el patrimonio documental del Pilar y la Seo, desde bulas papales hasta sonatas de Scarlatti y joyas medievales

HOY POR HOY ZARAGOZA Y EL ARCHIVO Y BIBLIOTECA CAPITULAR (29/01/26)
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Zaragoza
Zaragoza refuerza su identidad como “ciudad de las dos catedrales” con la apertura del renovado edificio que acoge el archivo y la biblioteca capitulares de la Seo y el Pilar. Tras una profunda rehabilitación de las antiguas Casas del Deán, el Cabildo ha concentrado allí un patrimonio documental excepcional, fruto de siglos de actividad religiosa, cultural y administrativa.
El traslado ha sido un proceso largo y complejo. Antes de mover cada pieza se aplicaron tratamientos de limpieza y desinfección por anoxia para eliminar xilófagos y asegurar su conservación. El resultado: más de 20.000 obras y tres kilómetros de documentos organizados ahora en depósitos compactos y con control integral de climatización y seguridad.
El archivo reúne algunos de los documentos más relevantes de la historia local y aragonesa. Entre ellos destacan pergaminos de Alfonso I el Batallador, once bulas del Papa Luna o el documento de convocatoria del Concilio de Constanza. También custodia los cartularios medievales de la Seo —casi 1.700 documentos— y la bula de Sixto IV de 1474 que impulsó el Estudio General, germen de la futura Universidad de Zaragoza.
El canónigo archivero, Isidoro Miguel García, recuerda que este fondo “no es solo patrimonio religioso, sino una pieza fundamental para conocer la historia civil de la ciudad y su entorno”. La reorganización del fondo bibliográfico ha permitido reagrupar incunables, manuscritos y códices según siglos y tipologías. La Biblioteca Capitular está considerada entre las diez primeras de España en número de incunables, un reconocimiento a la riqueza y antigüedad de su colección.
El archivo musical, que reúne la producción histórica de las capillas del Pilar y la Seo, destaca por su amplitud y singularidad. Contiene música litúrgica y profana, piezas locales e internacionales, y una de las tres grandes colecciones mundiales de sonatas de Domenico Scarlatti. También incluye fondos curiosos, como partituras de tangos y cuplés del siglo XX, además de piezas únicas como un “libro de fusta” del siglo XV utilizado en procesiones hasta el siglo XX.
Además de atender a investigadores de universidades españolas y extranjeras, el Cabildo abrirá las puertas del archivo a la ciudadanía con visitas guiadas todos los jueves de febrero y marzo, previa inscripción.
Con ello, Zaragoza suma un nuevo espacio cultural que no solo preserva su memoria histórica, sino que la hace accesible al público.




