Los médicos alertan de que el nuevo plan de atención primaria para reducir la presión asistencial colapsará las urgencias
Al limitar la agenda de los médicos de familia en 34 pacientes diarios, prevén que el resto acudirá a urgencias para ser atendido

El plan de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias es incorporar a más de 700 profesionales a la atención primaria con 60 millones de euros. / Getty Images

Santa Cruz de Tenerife
El nuevo modelo organizativo de atención primaria para reducir las esperas, desatascar el servicio y mejorar las condiciones de los sanitarios presentado por el Servicio Canario de Salud, pretende incorporar a 700 profesionales al servicio con 60 millones de euros. Con este nuevo plan se limita la agenda diaria de los médicos de familia en 34 pacientes. Actualmente están atendiendo, de media, a 50, por lo que avisan de que el resto se irá a urgencias, saturando también los servicios hospitalarios.
"Si simplemente se limitan las agendas y no se articulan otros mecanismos, como los que nosotros ya les hemos planteado en un plan que le entregamos hace una semana, ese exceso de demanda que va a surgir a partir del paciente 35, estará abocado a ir a los servicios de urgencia o a los equipos de incidencia", explica el presidente del Sindicato Médico de Las Palmas, Eric Álvarez. Asimismo, aunque pedían que el límite se fijase en 30 pacientes diarios, están "satisfechos" porque la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias les ha trasladado este jueves en una reunión que es posible establecer esa reducción en los próximos años si el plan progresa adecuadamente.
El gerente de Atención Primaria en Tenerife, José Miguel Rodríguez, coincide con los sindicatos en que hay que seguir tomando medidas para mejorar la asistencia de la atención primaria en las Islas: "No podemos pensar que solo con un plan vamos a resolver el tema". Explica que no basta con topar el número de pacientes que se atiende diariamente, sino que es necesario incrementar los recursos humanos para que los profesionales médicos estén menos sobrecargados, con psicólogos clínicos y fisioterapeutas, por ejemplo.
La burocracia, uno de los principales problemas
Además de esto, Rodríguez lamenta que la burocracia que arrastra el sistema sanitario es otro de los grandes inconvenientes. Por ejemplo, señala, una ambulancia que esté circulando con un paciente encamado que le toque una cita de revisión y necesite trasladarse en ambulancia ha necesitado que se le rellene un papel por parte del médico para que acuda a esa cita, lo que supone un número considerable de consultas que se están "gastando" en ese trámite. Por otro lado, señala las consultas fuera de hora están poniendo en riesgo a los enfermos crónicos, ya que el 30% de los pacientes que atiende un médico de familia diariamente presentan cuadros respiratorios que "podría haber manejado el usuario con tratamiento sintomático". De esta forma, las enfermedades crónicas, que han de estar muy controladas, se quedan descubiertas en muchos casos por el exceso de demanda.
El gerente asegura que a partir del 1 de marzo, cuando se pondrá en marcha el nuevo plan de la atención primaria, comenzarán a monitorizar la actividad del sistema para detectar cuáles son los puntos débiles y seguir mejorando la calidad asistencial. "Estamos en medio de un proceso de estabilización y consolidación de empleo para fidelizar y, obviamente, tenemos que seguir contratando a todos los médicos residentes que terminen", añadió. A pesar de los "puntos débiles" del sistema, José Miguel Rodríguez insta a defender la sanidad pública: "Cuando uno viaja, se da cuenta de que, tenga la enfermedad que tenga, en España la tratamos sin endeudarnos".




