Tejeda quiere futuro: la conectividad como derecho, no como privilegio
El municipio de la cumbre grancanaria reclama inversiones de las grandes operadoras como herramienta clave para frenar el despoblamiento y garantizar igualdad de oportunidades en el medio rural

La digitalización rural no puede depender únicamente del beneficio económico de las operadoras. Tejeda la necesita para poder fijar población / Jose A. Bernat Bacete

Las Palmas de Gran Canaria
Enclavado en en centro de Gran Canaria, rodeado por pinares, roques y barrancos, Tejeda es mucho más que uno de los pueblos más bonitos de España. Mira al futuro con claridad: o se garantizan los servicios digitales básicos, o se corre el riesgo de perder la batalla contra el despoblamiento. Con poco más de 1.900 habitantes, 1000 de ellos de forma permanente, este pueblo afronta retos estructurales que comparten muchos municipios de montaña: la falta de vivienda, escasez de oportunidades laborales ajustadas a la formación de sus jóvenes y problemas históricos de conectividad.
“La fibra óptica ya ha llegado, pero no es suficiente. Hay zonas donde seguimos teniendo puntos negros de cobertura y, en lugares como este, las grandes operadoras no quieren invertir”, denuncia el alcalde, Francisco Juan Perera. Asegura que si no se garantiza un acceso universal a internet de calidad, se seguirá empujando a la población fuera del territorio. “El Gobierno central y el regional tienen que implicarse, exigir e invertir para que la conectividad llegue hasta el último rincón. No cuesta tanto invertir aquí. Entiendo que no hay el mismo retorno económico, pero sí debería haber el mismo derecho”.
Tejeda ha dado pasos importantes en digitalización. En algunos hogares ya se trabaja en remoto, los escolares acceden a plataformas educativas en igualdad de condiciones y pequeños negocios comercializan sus productos a través de internet. El turismo rural también se ha modernizado, y ahora muchos visitantes buscan lugares tranquilos pero con buena conexión. Pero aún queda mucho por hacer.
“Internet tenemos. Ahora tenemos que darle solución al resto de problemas estructurales. Fijar población pasa por tres pilares básicos: que haya vivienda, que el trabajo sea adecuado a la formación y que tengamos los servicios básicos cubiertos. La conectividad ya no es un lujo, es uno de esos servicios básicos”, afirma el regidor.
En Tejeda, incluso la televisión digital terrestre ha requerido soluciones creativas: “Aquí la señal de TV llega gracias a un repetidor instalado por el propio Ayuntamiento. Hemos tenido que buscar alternativas porque si no, la gente simplemente no tendría cobertura”, explica.
A pesar de sus 1.050 metros de altitud y su geografía escarpada, Tejeda es un municipio vivo. Su entorno natural privilegiado, su riqueza arqueológica y su cultura tradicional lo convierten en un destino atractivo para el turismo de calidad. Pero para que deje de ser solo un lugar de paso o de retiro y pueda consolidarse como un lugar donde vivir, trabajar y emprender, necesita algo tan simple como una conexión que no falle.
La digitalización rural no puede depender únicamente del beneficio económico de las operadoras. Es una cuestión de equilibrio territorial, de justicia social y de supervivencia para los pueblos pequeños. Como dice el alcalde, “lo económico es importante, pero no lo es todo”. La Cadena SER celebrará el próximo viernes una nueva edición de la 'España Despoblada', un espacio de reflexión nacional sobre el impulso de las pequeñas poblaciones en el que se abordará este y otros temas clave para los pueblos.
Tejeda no pide privilegios. Solo exige lo que ya debería ser evidente: que en pleno siglo XXI, la conectividad llegue también al corazón de las cumbres canarias. Porque si internet no llega hasta el último rincón, el abandono sí lo hará.




