Sociedad

Las camas elevables ya son ley: la histórica victoria de las camareras de piso en Canarias y Baleares que abre el camino al resto de España

El testimonio de una camarera de piso revela la dureza física y mental de un trabajo marcado por el dolor y la sobrecarga laboral

Las camareras de piso en Canarias: la voz de Soli y la lucha por condiciones dignas

Las Palmas de Gran Canaria

Las camas elevables y los carros motorizados en los hoteles de Canarias ya son ley gracias a la histórica reivindicación de las camareras de piso. El pleno del Parlamento aprobó hace unos días una modificación de modificación normativa que obliga a los establecimientos turísticos a contar con esta tecnología para reducir las lesiones que sufre el colectivo en un trabajo marcado por el dolor y la sobrecarga laboral. Soli lleva 25 años en el sector y su testimonio, en la antena de la SER, permite entender con crudeza cómo es su día a día. La jornada comienza con la limpieza de zonas comunes, desde la recepción hasta los vestíbulos, pasillos y escaleras, para lo que tienen entre 45 minutos y una hora. Después pasan a las habitaciones.

La carga de trabajo es elevada porque “te pueden poner desde 23 hasta 25 habitaciones. Yo he visto controles de 30”. A cada una de ellas dedican entre 15 y 20 minutos, pero depende de muchos factores como las peticiones de los clientes, si deben hacer cambios de sábanas o si tienen que desplazarse desde una punta a otra del hotel, un traslado de varios minutos que "tienes que sacar tú de tu tiempo". Las consecuencias de la presión del día a día son también evidentes: "Las lesiones más habituales son las musculoesqueléticas (...) yo tengo problemas en la zona lumbar y en las cervicales y eso me lo ha generado trabajar 25 años como camarera de piso", denuncia.

Las camareras de piso en Canarias: la voz de Soli y la lucha por condiciones dignas

“Tenemos los brazos destrozados”

Soli ejemplifica el esfuerzo repetitivo en los nórdicos que cambian a diario: "Tenemos los brazos destrozados". Hacer camas, una de las tareas más frecuentes, implica además posturas exigentes porque "te tienes que agachar durante bastante tiempo”. Denuncia que "trabajar con dolor" se ha normalizado en este colectivo. Es ahí donde entran en juego los fármacos. "Todas llevamos un neceser con medicamentos. Yo tomo Lyrica. Casi todas Diazepam. Es un pequeño parche para terminar la jornada".

Aunque reconoce que las consecuencias persisten más allá del turno y que muchas de ellas tienen que tomar ansiolíticos y somníferos para poder conciliar el sueño. La obligatoriedad de camas elevables representa por tanto un cambio fundamental que "va a marcar un antes y un después" en su salud, especialmente la de las nuevas generaciones de camareras de piso.

La reforma de la Ley de Ordenación del Turismo, que nace a raíz de una iniciativa del PSOE y que avalaron todos los grupos salvo Vox, establece dos calendarios para la implantación de camas elevables y carros motorizados, con algunas excepciones en los pequeños alojamientos de las islas verdes o en aquellos establecimientos que se encuentren en Bienes de Interés Cultural y espacios protegidos. Para los hoteles de cuatro y cinco estrellas la instalación de esta tecnología será del 25% hasta el 31 de diciembre de 2027. Del 45% hasta 2029, del 75% hasta 2031 y del 100% antes de que finalice 2033.

Para el resto de alojamientos, extrahoteleros, hoteleros y viviendas turísticas, el almanaque se flexibiliza. Tendrán que tener un 10% de las camas elevables y carros motorizados hasta 2027. Un 20% hasta 2029, un 35% hasta 2031 y un 100% antes de que acabe 2033. Quienes incumplan se enfrentarán a sanciones.

Comisiones Obreras pide hacer obligatorias las camas elevables en los establecimientos turísticos de toda España

Comisiones Obreras pide que las camareras de piso de Canarias y Baleares sean el ejemplo a seguir para el reto de España extendiendo la obligatoriedad de las camas elevables. El sindicato detalla que se trata de un sector en el que el 91% de las empleadas son mujeres y que cuatro de cada diez tienen más de 45 años. Canarias concentra a una de cada tres trabajadoras de este colectivo. 32.000 camareras de piso. "Creemos que es de justicia que todas las camareras de piso tengan acceso (...) En un país donde se prioriza el sol, la playa y el sector turístico, la industria tiene que estar avalada por medidas preventivas", reclama el secretario general de Servicios en las islas Borja Suárez. Fue en 2022 cuando Baleares aprobó la norma con la que obligaba a los alojamientos a disponer de camas elevables, también con un calendario definido y adaptado para los distintos tipos de establecimientos. El plazo acaba en 2028.

“Trabajar de camarera de piso con 65 o 67 años es inviable”

En mayo de 2025 el Gobierno de España abrió una vía para anticipar la edad de jubilación en las actividades más penosas o peligrosas, siendo esta también una reivindicación histórica de las camareras de piso. "Trabajar con 65 o 67 años es inviable", denuncia Soli, porque el cuerpo no responde. "Muchas tenemos lesiones crónicas y ya no aguantamos el ritmo, aunque queramos”.

Lamenta además que "muchas se han quedado en el camino”. Cuando no pueden seguir trabajando, se enfrentan a una precaria realidad: “terminamos con una incapacidad… cobrando una paga que es una miseria”. Por eso, insiste, no se trata de un privilegio: “adelantar la edad de jubilación… es de justicia”.

Hoy por Hoy Canarias (21/04/2026)