Pilar Guillén, responsable de la Unidad de Valoración Forense de Cantabria: "Necesitamos refuerzos para atender los casos de violencia de género"
En el último año, la Unidad ha intervenido en alrededor de 85 procedimientos judiciales

Foto de archivo de una manifestación de la Red Feminista de Gran Canaria contra la violencia de género. EFE/Ángel Medina G.

Santander
Cantabria cuenta desde hace más de veinte años con una única Unidad de Valoración Forense Integral (UVFI) para el seguimiento de los casos de violencia de género, una dotación que resulta "claramente insuficiente" para cubrir todas las necesidades de los juzgados y de las propias víctimas.
Así lo ha advertido en la Cadena SER la directora del Instituto de Medicina Legal de Cantabria, Pilar Guillén, que reclama un refuerzo estable de estas unidades ante la sobrecarga de trabajo y los cambios legislativos de los últimos años.
La unidad, creada en 2005 al amparo de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, está integrada por un médico forense, una psicóloga y una trabajadora social. Su función es evaluar a la víctima de forma integral, no solo desde el punto de vista físico, sino también psicológico y social.
“Antes de la existencia de estas unidades, las víctimas eran valoradas únicamente por el médico forense. Con la unidad se hace un seguimiento completo y protocolizado en todos los ámbitos afectados por la violencia”, ha explicado Dignen.
Atención integral, pero limitada
En el último año, la Unidad de Valoración Forense Integral de Cantabria ha intervenido en alrededor de 85 procedimientos judiciales. Sin embargo, no todas las víctimas pueden ser atendidas por este equipo. En los casos que se producen durante guardias, fines de semana o juicios rápidos, es necesario emitir informes médico-forenses urgentes, lo que impide una valoración integral, que sería —según los profesionales— la situación ideal.
Además, la unidad participa en las pruebas preconstituidas. Estas declaraciones se realizan durante la fase de instrucción y se graban en una sala Gesell para evitar que la víctima tenga que repetir su testimonio en el juicio y sufra una revictimización.
Esta labor añadida ha incrementado notablemente la carga de trabajo. “Con una sola unidad formada por una psicóloga, una trabajadora social y un médico forense no se puede dar cobertura a todas las víctimas de los juzgados de Cantabria”, ha subrayado la directora del Instituto de Medicina Legal.
Más trabajo y nuevas leyes
Guillén recuerda que la Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual ya insistía en la necesidad de reforzar estas unidades para que pudieran asumir las nuevas funciones que les atribuye la normativa. “Han pasado más de 20 años desde su creación y seguimos con una única unidad. Es evidente que hace falta reforzarla”, ha reiterado.
Aunque los tiempos de respuesta de los informes dependen de la urgencia de cada procedimiento y de las prioridades marcadas por los juzgados —con especial atención a casos como las agresiones sexuales a menores—, la falta de personal provoca retrasos. “Cuando no hay recursos suficientes, los retrasos son inevitables, por mucho que se prioricen los asuntos más graves”, ha reconocido.
La directora del Instituto de Medicina Legal y responsable de la Unidad asegura que la situación es conocida por el Gobierno de Cantabria y que se han puesto en marcha medidas puntuales, como refuerzos temporales en determinados momentos. No obstante, insiste en que no se trata de soluciones definitivas.
“Sabemos que no se puede llegar a todo, pero el refuerzo es necesario. Cantabria necesita nuevas unidades de valoración forense integral”, ha concluido.

Miren Azkue
Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Soy la editora del informativo Hora...




