Una riada destruyó varias casas colgadas de Cuenca hace más de 500 años
Las obras de los remontes mecánicos revelan murallas y restos califales que reescriben su historia medieval
Restos arqueológicos revelan cómo una riada arrasó varias casas colgadas en Cuenca
Cuenca
Las obras de los remontes mecánicos al Casco Antiguo de Cuenca no solo están transformando la accesibilidad a la ciudad histórica, sino que están sacando a la luz una secuencia arqueológica inesperada que recorre siglos de historia. Bajo toneladas de tierra removida han aparecido murallas, calles, viviendas y estructuras que obligan a reinterpretar el pasado medieval de la ciudad.
Entre los hallazgos más reveladores, restos de casas colgadas sepultadas por una riada en el siglo XV, una puerta cristiana del siglo XI y un edificio califal de uso aún desconocido. Descubrimientos que ralentizan las obras, pero multiplican el valor histórico del proyecto.
El arqueólogo responsable de los trabajos, Michel Muñoz, explica cómo estos restos permiten “leer” la historia medieval de Cuenca capa a capa, desde el siglo XVIII hasta sus orígenes en el siglo X.
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Los primeros hallazgos arqueológicos surgieron en la parte superior del trazado de los remontes, en la zona de la calle del Colmillo. Allí aparecieron antiguos muros que sostenían los conocidos rascacielos del barrio de San Martín, junto a restos relacionados con distintas plataformas.
Muñoz explica que estos descubrimientos “entraban dentro de lo común de lo que esperábamos encontrar”, ya que los estudios previos advertían de grandes movimientos de tierra provocados por los desmontes y arrastres realizados durante la segunda mitad del siglo XX, cuando esta zona funcionó como escombrera del Casco Antiguo.
Sin embargo, lo que no anticipaban esos estudios era la magnitud del registro arqueológico que aparecería más abajo, intramuros, donde el control debía ser más cuidadoso ante la posibilidad de localizar restos defensivos.
Los restos arqueológicos permiten “leer” la historia medieval de Cuenca capa a capa.
Cinco siglos en 120 metros cuadrados
La gran sorpresa llegó al excavar un área de unos 120 metros cuadrados donde, según Muñoz, ha sido posible “ir desmontando niveles como si pasáramos la historia medieval de Cuenca al revés”. Desde estructuras del siglo XV hasta restos que se remontan al siglo X, momento fundacional de la ciudad.
Entre esos restos destaca una estructura inicialmente interpretada como muralla, pero que pronto reveló una lectura distinta. “No es una muralla, es una puerta”, afirma el arqueólogo. Se trataría de la antecedente de la histórica puerta de San Martín, hoy desaparecida.
Los primeros hallazgos arqueológicos surgieron en la parte superior del trazado de los remontes, en la zona de la calle del Colmillo.
Una puerta cristiana anterior a la conquista
El análisis constructivo fue clave para reinterpretar esta estructura. Aunque la técnica de mampostería encofrada podía recordar a modelos islámicos, el estudio de las medidas utilizadas en su construcción arrojó una conclusión inesperada.
“Los árabes tenían su sistema de medida y los cristianos el suyo”, explica Muñoz. Al comprobar que las dimensiones correspondían a varas castellanas y no a codos islámicos, quedó claro que se trataba de una obra cristiana.
Este dato refuerza la presencia cristiana en Cuenca durante el reinado de Alfonso VI, cerca de dos siglos antes de la conquista definitiva de Alfonso VIII. Una etapa apenas recogida en las crónicas y tradicionalmente considerada marginal.
Los hallazgos ya han permitido reconstruir episodios olvidados de la historia de Cuenca.
La falsa bóveda y un muro del s. XVIII
Otro de los momentos clave de la excavación se produjo en el último tramo de las escaleras, donde apareció un perfil que inicialmente se interpretó como una bóveda. La alarma fue inmediata ante la posibilidad de estar afectando a un edificio relevante.
Sin embargo, tras una excavación más detallada, se descartó esta hipótesis. “Era un muro hecho en dos fases constructivas”, aclara Muñoz. La aparente forma de bóveda se debía a una rotura producida por los empujes entre ambas fases.
El análisis cronológico situó este muro en el siglo XVIII, completamente desvinculado de los restos medievales localizados junto a la muralla. Se trata, según el arqueólogo, de uno de los muros de contención visibles en las primeras fotografías del barrio de San Martín tomadas en el siglo XIX.
La gran sorpresa para los arqueólogos llegó al excavar un área de unos 120 metros cuadrados donde, según Muñoz, ha sido posible “ir desmontando niveles como si pasáramos la historia medieval de Cuenca al revés”.
Las casas colgadas que se llevó la riada
Uno de los hallazgos más reveladores es el relacionado con una antigua rampa tallada en la roca. Lejos de ser una estructura moderna, Muñoz explica que se trataba de una calle histórica en los aledaños de lo que hoy es la iglesia de Santa Cruz. Tras ella aparecieron varias covachas excavadas en la roca.
Estas cavidades estaban completamente sepultadas por limo. “Eso solo puede explicarse por una riada”, señala el arqueólogo. El material arqueológico encontrado —cerámicas, restos óseos, metales y vidrio— permitió fechar el episodio en el siglo XV.
Entre los objetos recuperados destaca una escudilla casi completa de loza dorada de Manises con la figura de un gallo. La riada, que descendió por la calle, arrasó las casas colgadas que ocupaban esta zona y nunca volvieron a reconstruirse.
Un edificio califal
La excavación también ha sacado a la luz un edificio califal anterior a la muralla cristiana, que fue amortizado por esta construcción posterior. Muñoz destaca la calidad de su sillería, “la más fina que he encontrado en Cuenca”.
Aunque su uso aún no ha podido determinarse, su presencia confirma la ocupación islámica de este sector de la ciudad antes de la intervención cristiana. El arqueólogo subraya que este tipo de hallazgos amplían el conocimiento sobre la Cuenca islámica más allá de los espacios tradicionalmente conocidos.
Una obra con más sorpresas
Pese al avance de los trabajos, Muñoz insiste en que el control arqueológico debe mantenerse hasta el último desmonte. “Hasta el último montón de tierra hay que seguir con control”, afirma.
Aunque el terreno pendiente es cada vez menor, no se descarta que aparezcan nuevos restos. Por ahora, los hallazgos ya han permitido reconstruir episodios olvidados de la historia de Cuenca y confirmar que bajo sus calles aún quedan muchas respuestas por descubrir.
Paco Auñón
Director y presentador del programa Hoy por Hoy...Director y presentador del programa Hoy por Hoy Cuenca. Periodista y locutor conquense que ha desarrollado su carrera profesional en la SER