El campo de trabajos forzados de Fabero, la cruel redención de una condena
En 'Crónicas de una lucha', Alejandro Martínez explica en qué consistió aquel centro de reclusión

Plano de los pabellones del campo / Alejandro Martínez

Ponferrada
El historiador Alejandro Martínez nos sitúa hoy en la reguera de Otero de Naraguantes para llevarnos al campo de trabajos forzados de Fabero, para el que hoy se solicita la declaración como Lugar de Memoria Democrática.
Por aquel centro de reclusión pasaron cientos de represaliados por el franquismo que, para redimir su condena, debían trabajar en una de las ocupaciones más exigentes de la época, la minería del carbón, pero además en unas condiciones laborales de extrema penuria, tal como puedes escuchar en este episodio de Crónicas de una lucha.
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El campo de trabajos forzados de Fabero, la cruel redención de una condena
Los barracones estuvieron abiertos desde el año 1939 y el 1957. Allí dueron recluidos cerca de 250 mineros detinados a las capas más penosas de las minas privadas del entorno.
Hambre, miseria y enfermedades fueron el escenario diario de este grupo de castigados, que llegaron a despertar la solidaridad de los vecinos de la zona.




