El queso que anuncia el deshielo y reconforta el paladar
Cerrato Tostado, una pieza madura y profunda, se convierte en el sabor que despide el invierno y da paso a la luz de la primavera

Cerrato Tostado / Quesos Cerrato

Palencia
Cuando el invierno empieza a aflojar y los días ceden unos minutos más de claridad, el paladar pide algo distinto. Algo que reconforte, pero que también anuncie que el frío ya no manda del todo. En ese punto exacto aparece Cerrato Tostado, un queso que no solo se degusta: acompaña el cambio de estación.
Elaborado con leche pasteurizada de vaca, oveja y cabra, este queso de mezcla madura durante más de 180 días, tiempo suficiente para que cada leche aporte su carácter y permita que el conjunto evolucione sin prisa. El resultado es un perfil aromático complejo, con matices torrefactos y notas afrutadas que recuerdan a frutos secos, madera suave y lácteos evolucionados. Una corteza color miel da la primera pista: lo que hay dentro tiene historia, temperatura y profundidad.
En boca, Cerrato Tostado se mueve entre la intensidad y la amabilidad. La vaca aporta redondez, la oveja ofrece hondura y la cabra introduce un perfume ligero que termina de equilibrarlo. Es un queso firme, pero con un punto cremoso que invita a degustarlo despacio, dejando que el sabor se alargue unos segundos más de lo previsto. Esa persistencia, casi umami, es parte de su encanto: no se marcha enseguida, se queda un poco.
El reconocimiento internacional no tardó en llegar. En los World Cheese Awards 2025 obtuvo una medalla Silver, una distinción que lo situó entre los quesos curados de mezcla mejor valorados, y que reafirma el trabajo de una cooperativa con más de medio siglo de oficio.
Para disfrutarlo plenamente, lo ideal es dejarlo respirar a temperatura ambiente. Viene bien acompañado de frutos secos, panes especiales o una mermelada que subraye su fondo dulce. En cuanto a bebidas, destaca con tintos estructurados, blancos con crianza o cervezas de trigo artesanas, que conectan de forma natural con sus notas tostadas.
Cerrato Tostado no es solo un queso: es un punto de unión entre estaciones. Un recordatorio de que la tradición quesera de la comarca del Cerrato sigue viva desde 1968, cuando un grupo de ganaderos decidió fundar su propia cooperativa y construir, desde Baltanás, un estilo que hoy forma parte del paisaje gastronómico de la provincia.
Y, cada año, cuando el invierno se retira con calma, es este queso el que llega para anunciar el deshielo.




