Sociedad

Los cambios bruscos de temperatura complican la campaña agrícola

Las oscilaciones térmicas de estos días pueden tener su afección en el campo. Lo repasamos junto a Cecoga

13/04 - Agrocecoga

Peñafiel

Un lunes más, en compañía de Cecoga, hemos abordado la actualidad del campo con la compañía de Juan Carlos Gútiez, con quien hemos analizado el impacto en los cultivos de las condiciones meteorológicas cambiantes de estas últimas jornadas. Se han dado descensos de hasta 20 grados, un fenómeno que afecta al desarrollo de las plantas. En este contexto, Gútiez explicó que el mes de marzo ha resultado especialmente perjudicial para el cereal. Las intensas lluvias al inicio impidieron un buen desarrollo radicular, provocando raíces superficiales que posteriormente han sufrido con la falta de agua y los contrastes de temperatura.

A pesar de ello, las escasas precipitaciones recientes han llegado en un momento clave, favoreciendo la disolución de los nitratos de los abonos. No obstante, el experto insistía en la necesidad de nuevas lluvias en abril y mayo, meses decisivos para el desarrollo de los cultivos. En cuanto al viñedo, la situación presenta matices distintos. Aunque las labores agrícolas se han visto retrasadas, la vid avanza en su ciclo vegetativo. Los viñedos jóvenes ya han iniciado la brotación, mientras que los más antiguos evolucionan de forma más pausada. Según Gútiez, el calor acumulado en el suelo podría proteger parcialmente a las plantas frente a las heladas matutinas, aunque advirtió del riesgo que suponen las heladas tardías.

En este sentido, recordó el saber popular que sitúa el 2 de mayo como referencia para el buen estado de la viña, señalando que este año la brotación se ha adelantado, lo que incrementa la incertidumbre ante posibles episodios de frío en las próximas semanas.

También hemos conocido la importancia de la poda, una práctica clave para el equilibrio de la planta. Gútiez explicó que una poda tardía puede retrasar la brotación, especialmente en viñedos jóvenes, aunque advirtió de sus limitaciones. Si se realiza demasiado tarde, puede debilitar la planta al eliminar savia ya movilizada. Además, esta estrategia no siempre es viable en explotaciones de gran tamaño por falta de tiempo y recursos.

El experto subrayaba por último que la poda es fundamental para controlar el crecimiento de la vid, evitando que la vegetación se concentre únicamente en las puntas y garantizando un desarrollo equilibrado.