Fallece Antonio Gómez Romero tras una vida guiada por la curiosidad y la libertad
Muere a los 95 años uno de los palentinos que hizo del pensamiento libre, la creatividad y el aprendizaje constante una forma de estar en el mundo. Fue corredor de seguros e inventor

Fallece Luis Antonio Gómez Romero / Cadena SER

Palencia
Luis Antonio Gómez Romero, “Antonio para todos”, falleció este sábado a los 95 años dejando tras de sí el retrato de una vida vivida sin concesiones al conformismo. Nonagenario de mente clara y curiosidad intacta, defendió hasta el final que el paso del tiempo no tenía por qué marcar el ritmo de las ideas ni de las ganas de seguir creando.
Su casa era reflejo de esa forma de entender la vida: libros, maquetas, telescopios y objetos construidos con sus propias manos componían un espacio muy similar a un taller de pensamiento. Allí, el aburrimiento no tenía cabida. Cada día era una oportunidad para avanzar en proyectos que arrastraba desde hacía años, convencido de que la mente podía seguir funcionando al margen del desgaste físico.
Espíritu independiente
De carácter firme y espíritu independiente, Antonio siempre apostó por una vida hecha a su medida. No persiguió grandes lujos ni reconocimientos, sino la satisfacción personal de dedicarse a aquello que le interesaba. Solía decir que se sentía rico sin serlo, porque había vivido con una libertad absoluta. Desde muy joven mostró una inclinación natural por la mecánica, la aviación y los retos complejos, intereses que encontró terreno fértil en la Escuela de Aeromodelismo, una experiencia que marcaría su trayectoria creativa.
Faceta profesional
Aunque no cursó estudios de ingeniería, canalizó ese impulso inventivo a lo largo de toda su vida. Profesionalmente desarrolló una extensa carrera como gestor administrativo y corredor de seguros en Gómez Arroyo, donde siempre destacó por el trato cercano y la importancia que concedía a la confianza personal como base de cualquier relación laboral.
Crítico con las ideas impuestas y las generalizaciones, defendió la independencia de pensamiento como un principio irrenunciable. En el ámbito personal, siempre reconoció el papel fundamental de su esposa, Ana, a quien consideraba el gran apoyo de su vida. Como padre y abuelo, disfrutó plenamente de los encuentros familiares, que vivía con una alegría serena y auténtica.
Patentes y proyectos
Su afán creador no se apagó con los años. Acumuló patentes, ideas y proyectos relacionados con ámbitos tan diversos como la energía, la aeronáutica o la astronomía. El cielo fue una de sus grandes pasiones, tanto desde el punto de vista científico como contemplativo. Para Antonio, crear era seguir vivo; pensar, imaginar y construir formaban parte inseparable de su manera de entender la existencia.
El funeral por su eterno descanso se celebrará este lunes, a las 12:45 horas, en la iglesia de San Lázaro. D.E.P.




