Las mujeres de la Iglesia: "Al papa Francisco le faltó un punto de radicalidad y valentía"
Noemí Ubach es portavoz de Alcem La Veu-Dones Creients. Se muestra esperanzada después de los pasos que ha dado Bergoglio respecto al papel de las mujeres en la institución
Les dones de l'Església: "Al papa Francesc li va faltar un punt de radicalitat i valentia"
Barcelona
Ha habido cambios importantes y significativos: "Ha nombrado mujeres en cargos del Vaticano, como la alcaldesa; también ha impulsado cambios en la organización", enumera la portavoz de Alcem La Veu-Dones Creients, Noemí Ubach, en una entrevista a Aquí Catalunya. "El mensaje con el que nos quedamos es que es posible cambiar, y él ha dado los primeros pasos", pero según Ubach, "de alguna manera hemos echado en falta un punto de radicalidad y valentía". Matiza: "Ha sido coherente y radical en muchos aspectos" -cita como ejemplo su papel y discursos en la crisis migratoria-, pero respecto al papel de las mujeres "le ha faltado un punto más de valentía".
Los cambios que ha liderado el Papa habían generado más expectativas entre las mujeres creyentes, "como que pudiera abrir el camino para acceder al sacerdocio". Las mujeres que representa la portavoz confiaban en que esto podría ser una realidad, pero no ha sido así. Ahora, confían en que el siguiente Papa tome el relevo. A ojos de Ubach, Francisco ha comenzado los primeros pasos, otorgando posiciones de responsabilidad a las mujeres o también proponiendo un sínodo participativo (no asambleario) que ha "abierto conciencias": "Somos cada vez más conscientes de que no estamos dispuestas a aceptar el papel secundario que nos ha tenido la Iglesia hasta ahora. Nosotras mismas somos el motor de cambio", afirma.
El Papa, dice, ha propuesto una nueva manera de organizar la Iglesia de manera mucho más horizontal, "esto hace que muchas mujeres pensemos ahora que el camino sea irreversible". Están esperanzadas por lo que ha de venir, "el camino que debe emprender el nuevo pontificado no tiene marcha atrás", y continúa: "Un Papa mucho más conservador lo retrasará, pero la Iglesia se juega su propia credibilidad. Una institución que propugna que todos tenemos la misma dignidad porque somos hijos de Dios, no puede tratar a las mujeres diferente de cómo trata a los hombres, que las considere a ellas indignas de ocupar o representar lo Sagrado, o que ella no pueda estar en el altar. Si esto pasa, la iglesia es menos creíble", expresa. Eso sí: los cambios son lentos, es consciente.
Del nuevo pontífice, Ubach espera que trabaje por la paz de manera firme, "si este Papa ha sido el de la esperanza es porque ha sido coherente y ha tenido gestos por la paz; y en estos momentos que hay intereses por difundir el miedo, él ha difundido esperanza y paz". Quien también coincide en los pasos dados es el sacerdote Enric Canet, educador y director de Relaciones Ciudadanas del Casal dels Infants del Raval: "El Papa ha ampliado la gente que pueda hablar de la iglesia, pero ahora queda ampliar quién puede decidir sobre la institución; las mujeres también deben poder, y debe ser desde la cúpula, este cambio". Eso sí: ve muy lejos este punto, "porque mujer e iglesia son un oxímoron". Cree que veremos antes a un sacerdote casado que a una mujer. Lo ha dicho en una entrevista a Aquí Catalunya.
Canet no piensa mirar el funeral del papa Francisco: "Eso de ver esta estructura de todos hombres vestidos de manera anacrónica, que no creo que ninguna mujer quiera ponerse -bromea-, toda esta misoginia y testosterona en su máxima esplendor, no lo pienso ver", remata.
Laura Estrada
Redactora, locutora.