Aquí Lleida
Sociedad

El Ayuntamiento de Lleida quiere prohibir el burka y el nicab en la vía pública y las dependencias municipales

Lo recoge el borrador de la nueva normativa de civismo y convivencia de la ciudad que prohíbe ocultar el rostro

Fêlix Larrosa: resta prohibit dur qualsevol peça de roba vestimenta o altra indumentària que oculti el rostre als espais públics", tot i que aquesta prohibició no s'aplicarà "als llocs de culte ni als espais on sigui habitual anar amb el rostre cob

Lleida

El Ayuntamiento de Lleida quiere prohibir el burka y el nicab en el espacio público y oficinas municipales, en el marco de la nueva normativa de civismo y convivencia que tiene que aprobar. Sí que está contemplado que se pueda usar en centros religiosos o espacios donde sea habitual ir con el velo integral. El alcalde, el socialista Fèlix Larrosa, afirma que la medida se toma en el marco del civismo y el derecho de las mujeres, y no en el de la seguridad.

La prohibición del uso del velo integral en el espacio público se recoge en el artículo 12 de la nueva propuesta de normativa municipal de civismo. El apartado número tres del punto dice que "queda prohibido vestir cualquier pieza de ropa u otra indumentaria que oculte el rostro en los espacios públicos", aunque esta prohibición no se aplicará "en los espacios de culto ni en espacios donde sea habitual ir con el rostro cubierto en atención a las costumbres sociales aceptadas o cuando se haga en el ejercicio de un derecho fundamental", como ha leído el alcalde en rueda de prensa.

Andar por la calle con burka, nicab u ocultar el rostro en la vía pública puede comportar sanciones de entre 400 y 750 euros. El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Lleida afirma que el objetivo es evitar que las mujeres se tapen la cara por obligación. La medida se acompañará de un plan de trabajo socioeducativo con las mujeres.

El Supremo ya tumbó esta medida durante el mandato de Àngel Ros

Lleida recupera el debate de la prohibición del uso del burka en la calle, que durante el mandato de Àngel Ros se tumbó por el Supremo, alegando que no se trataba de un tema de inseguridad, y que el consistorio no tenía competencias para regularlo. Larrosa ha explicado que, a diferencia de entonces, la nueva propuesta tiene otro "enfoque" y no se plantea desde el punto de vista de la seguridad, sino "desde un tema de derechos fundamentales, y en este caso el derecho de las mujeres de poder decidir". El alcalde afirma que ahora se ampara en el civismo y el derecho de las mujeres, para que no haya ninguna que se vea obligada a llevarlo, y que la religión no impone tenerse que tapar el rostro.

La teniente de alcaldía y concejal de Feminismo, Carme Valls, ha asegurado que la normativa no quiere "aislar" a las mujeres que visten el velo integral ni "generar brecha social". Por eso, el texto se acompaña de un plan de acciones socioeducativas "con el objetivo de que todas las mujeres puedan disfrutar de autonomía real, vínculos sociales y acceso total a los recursos".

El gobierno en minoría del PSC prevé llevar a aprobación la nueva propuesta de normativa en el pleno de junio. El texto, que sustituirá el actual de 2007, prevé sanciones para actitudes incívicas que oscilan entre los 400 y los 3.000 euros y penalizará la reincidencia.