La València olvidada: "El 'manicomio' de las Torres de Quart" (por Rafa Solaz)

La València Olvidada (07/01/2026): "El 'manicomio' de las torres de Quart
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
València
Primero un poco de historia. Muy sabido es que las torres y puerta de Quart formaron parte de la muralla de València alzada a partir del nuevo perímetro amurallado. La construcción de la puerta fortificada se encomendó a Pere Bonfill, quien comenzó la cimentación hacia 1441. Es en 1562, cuando estas torres se destinaron a almacén de armas y pólvora de la Diputación.
A raíz del incendio de la Casa de la Ciudad (1585) sirvieron de cárcel provisional. En 1626 en Consell acordó habilitar una prisión en su interior, que a partir de 1649 fue prisión de mujeres, llamada La Galera, fundada por el arzobispo y virrey Pedro de Urbina. Y nuevamente las torres sirvieron de cárcel ya que, en 1823, instalaron en ellas una prisión militar que permanecería allí hasta 1931.
Pues vayamos al tema que nos ocupa. Debido a un informe escrito por Ramón Villanueva de Alcedo, un militar que era teniente del Regimiento de Artillería Ligera, nos cuenta con detalle de la existencia de un manicomio en las torres de Quart describiendo, además, quiénes eran los dementes recluidos. Villanueva realizó una pormenorizada ruta por el lugar con la intención de relatar las instalaciones y también dar cuenta de sus frenéticos moradores. Esta relación fue impresa bajo el título Impresiones de una visita al manicomio de las torres de Quarte, fechada el 13 de noviembre de 1926, hace casi cien años.
Moradores “ilustres”
Villanueva escribe que por entonces el responsable de este recinto era un tal Cornelio (vaya nombre). Y pronto comenzó a describir a los distinguidos personajes que formaban parte de este conjunto de dementes. Se tropezó con Marcelo que era un muchacho que vestía un elegante pijama de seda y llevaba colgado del cuello unos prismáticos diciendo que era un caballero de cierta orden medieval.
Otro de los clientes fue Viciano, persona de aires aristocráticos envuelto en un magnífico gabán de pieles y era conocido por su intento de fabricar en serie un artilugio inservible. Jaime Ríos, El Petrarca, también su uniría a la visita, persona muy gruesa que reía satisfecho mientras intentaba dar unas bocanadas a su puro, por cierto, apagado. Otro más viejo se hallaba en un rincón, leía con gran interés el libro Las ordenanzas de Carlos III. Se trataba de Rafael Ferrer, conocido como Míster Ferrer. También un tal Don Paco se uniría al conjunto. Había sido crítico de varietés. El domador Santiago realizaba ademanes que recordaban sus actuaciones circenses.
Villanueva seguía la visita y subió por las escaleras del recinto dirigiéndose hacia lo más alto, la terraza denominada La Corona, donde aún llegaría a conocer a otros insólitos personajes. Francisco Carrasco alias Paco Castaños, el que permanecía a todas horas como vigilante observador permanente de las torres. También a Fernando Dasí, El Conde, o el perteneciente a una ilustre saga familiar, conocido como Lissette.
Llegados a este punto y para finalizar podía añadir muchos más datos descritos por Villanueva, pero no, porque aquí viene la sorpresa: mi intención es descubrir la verdad en esta Valencia Olvidada, y tengo que decir que dicha visita fue totalmente inventada por su autor. No existe constancia alguna de este insólito e hilarante manicomio, el que formó parte como broma y la imaginación de su autor. Lo digo por si a cualquier oyente, interesado en la historia de la ciudad, le cae en sus manos y lee el falso informe que, vuelvo a recordar, fue impreso en 1926.
Sigue toda la última hora en el canal de Whatsapp de Radio Valencia: haz clic aquí y suscríbete para recibir toda la información y la actualidad del día en tu móvil.

Quique Lencina
Filólogo de formación y locutor de profesión, actualmente forma parte del equipo digital de Radio Valencia...




