La València olvidada: "El plano de València de Antonio Mancelli" (por Desirée Juliana)
Hoy quisiera hacer una aproximación a una obra de especial relevancia por su significado y por su importancia por ser la primera obra conocida que nos da constancia de la topografía y del urbanismo de València
La Valencia olvidada (22/04/2026)
València
En el programa de hoy me gustaría hacer una aproximación a una obra de especial relevancia por su significado y por su importancia por ser la primera obra conocida que nos da constancia de la topografía y del urbanismo en la ciudad de València y que data del siglo XVII. En ocasiones paseamos por las ciudades y pensamos si verdaderamente los espacios se han transformado o siguen así desde hace centurias. Así pues, el mejor modo de resolver estas dudas es recurrir a los registros gráficos que pueden darnos más información al respecto.
Me gustaría introduciros brevemente el plano titulado Nobilis ac Regia Civitas Valentie in Hispania o más conocido como el plano axonométrico de Antonio Mancelli de 1608.
En programas anteriores, mi compañero Rafa Solaz mencionó una de las obras cumbre del urbanismo valenciano, el plano del Padre Tosca de 1704. Sin embargo, la obra que hoy vamos a comentar es de un siglo anterior. Esto nos permite constatar la evolución que la ciudad tuvo en un siglo y sobre todo la importancia que para el gobierno de la ciudad tuvo recurrir a artistas de la época para registrar topográficamente el desarrollo de la imagen de la ciudad y especialmente hacerlo desde una perspectiva moderna.
Antes de comenzar a explicar quién era Mancelli, quisiera hacer mención de la investigación realizada por Pablo Cisneros en su tesis doctoral, titulada La imagen grabada de la ciudad de València entre 1499 y 1695 quien recoge notas sobre el autor y que os recomiendo a todos aquellos que os interese el tema.
Dicho esto, comentaros que Antonio Mancelli fue un artista y cartógrafo de origen italiano activo a comienzos del siglo XVII, cuya figura resulta especialmente relevante en el ámbito de la representación urbana en la España moderna. Su obra se inscribe en el contexto de la evolución de las imágenes de ciudades, en un momento en que la cartografía comenzaba a combinarse con una visión más artística y que dotaba de perspectiva al espacio urbano. Mancelli es conocido principalmente por este plano de València que efectuó sobre la ciudad.
Sobre su vida, se sabe que desarrolló parte de su trayectoria en la Península Ibérica, destacando dos etapas principales: una primera en Valencia y otra posterior en Madrid. Su procedencia italiana influyó notablemente en su manera de representar la ciudad, ya que incorporó modelos y técnicas propios de la tradición cartográfica italiana, más avanzados en ese momento. En València, Mancelli trabajó en contacto con las autoridades locales, especialmente bajo el mecenazgo del virrey, el marqués de Caracena, Luis Carrillo de Toledo, lo que favoreció la realización de su célebre plano. Posteriormente, continuó su actividad en Madrid, donde también desarrolló trabajos relacionados con la representación urbana.
Su presencia en València se explica por la atracción que ejercía la ciudad como centro cultural y artístico en la Edad Moderna, además de por las redes de circulación de artistas italianos hacia territorios de la monarquía hispánica. València, en ese momento, era un foco importante de producción impresa y de interés por la imagen urbana, lo que ofrecía un contexto favorable para la ejecución de este trabajo. Así, Mancelli se integra en este ambiente y realiza aquí su obra más destacada, que refleja tanto el conocimiento técnico como una nueva forma de entender la ciudad, a medio camino entre la cartografía científica y la representación artística.
De la obra de Antonio Mancelli destaca en primer lugar su carácter innovador dentro de la representación urbana de València. Se trata de uno de los primeros intentos de plasmar la ciudad con una clara voluntad topográfica, superando las imágenes más simbólicas o icónicas propias del siglo XVI. No es la primera imagen de la ciudad, pero sí, una de las primeras obras con esa voluntad topográfica. Con anterioridad, tenemos otras obras gráficas, pero más parciales, con lo que no nos aportan el detalle a nivel urbanístico que nos ofrece este trabajo.
El plano combina una visión artística con un notable interés por la precisión, integrando elementos arquitectónicos reconocibles y una organización espacial coherente. Esta dualidad entre arte y ciencia lo convierte en una obra compleja.
Otro aspecto destacable es la minuciosidad con la que se representan edificios, calles y estructuras urbanas, lo que permite interpretar el urbanismo valenciano de comienzos del siglo XVII. Mancelli no solo dibuja la ciudad, sino que propone una lectura ordenada de su espacio, evidenciando una intención descriptiva y analítica de la urbe, tratando de dar a conocer cómo estaban configurados un gran número de lugares en aquella centuria. Así pues, podemos observar perfectamente espacios tan importantes como la plaza del Mercado, la plaza donde se encontraba antiguamente el convento de la Merced, la plaza de San Francisco (hoy transformada en el espacio que alberga el Ayuntamiento), la Ciudadela y la muralla, así como un largo etc. de edificios y áreas de las que podríamos hablar durante todo el programa.
Asimismo, el plano incorpora cartelas, leyendas y elementos explicativos que refuerzan su carácter informativo y lo acercan a los modelos cartográficos más avanzados de la época. Esta inclusión demuestra una preocupación por guiar la interpretación del espectador.
También resulta relevante su vinculación con el poder político, ya que este plano fue dedicado al virrey, lo que sugiere una función representativa y propagandística de la ciudad. En este sentido, el plano no solo describe Valencia, sino que también la ensalza como urbe noble y regia.
Por último, a pesar de su calidad e innovación, la obra tuvo escasa repercusión posterior en otras representaciones de València, lo que la convierte en un caso singular dentro de la cartografía urbana hispánica del momento.
Que yo tenga constancia, no hay elementos anteriores de representación de determinados lugares, pero no al modo de dicho plano. Son representaciones menos precisas y más simbólicas. Por ejemplo, tenemos representaciones de las Torres de Serranos en la obra de Francesc Eximienis, Lo regiment de la cosa pública o por ejemplo imágenes de la ciudad o de la construcción de la muralla en la crónica de Pere Antoni Beuter. Un ejemplo renombrable son las vistas de Anton van den Wyngaerde, ya que formó un eslabón entre las imágenes simbólicas del siglo XVI (como las de Beuter) y la representación moderna y técnica de la ciudad que aparece con Mancelli. Podríamos decir que Wyngaerde observó y dibujó la ciudad mientras que Mancelli en su plano axonométrico la midió y la ordenó. Este precedente nos da cuenta de ciertos perfiles de la urbe y nos ayuda a comprender su dimensión durante el siglo XVI.
¿Dónde podemos encontrar el plano?
Uno de los originales de esta obra se encuentra en el Biblioteca Apostólica Vaticana. El Ayuntamiento de València también cuenta con una copia, pero sin lugar a dudas es un plano tan importante que ha sido digitalizado por instituciones como la Biblioteca Nacional de España o la Biblioteca Histórica de la Universitat de València.
Así pues, os invito a que busquéis más información al respecto porque es digno de conocer en profundidad.
Texto: Desirée Juliana
Sigue toda la última hora en el canal de Whatsapp de Radio Valencia: haz clic aquí y suscríbete para recibir toda la información y la actualidad del día en tu móvil.
Quique Lencina
Filólogo de formación y locutor de profesión,...Filólogo de formación y locutor de profesión, actualmente forma parte del equipo digital de Radio Valencia que gestiona la página web y las redes sociales de la emisora. Además, copresenta junto a Juan Magraner el programa de agroalimentación 'La Llavor'.