Un estudio de la UMH revela que las redes sociales atraen a los adolescentes a los juegos de apuestas
El análisis advierte de que los tipsters, conocidos también como pronosticadores de apuestas, generan contenidos que presentan el juego como una actividad rutinaria y rentable


Elche
Un estudio elaborado por la Universidad Miguel Hernández de Elche y la Universidad de Vigo ha concluido que seguir tipsters, expertos que ofrecen asesoramiento de apuestas a cambio de comisión, se asocia a una mayor intención de participar en apuestas entre los más jóvenes. El análisis ha identificado que los menores que siguen a estas figuras muestran una mayor frecuencia al juego y una menor percepción del riesgo. Los datos, que provienen de una encuesta realizada a cerca de 800 jóvenes de unos 15 años, apuntan a la necesidad de establecer límites a las estrategias de marketing de las casas de apuestas y de desarrollar mecanismos tempranos de prevención.
Los tipsters tienen una función complementaria a la publicidad que inunda las retransmisiones tradicionales de propuestas y consejos sobre eventos deportivos con el objetivo de ayudar a otros jugadores de apuestas a tomar decisiones con mayor información. Daniel Lloret, profesor de psicología de la UMH, ha explicado que se trata de un fenómeno profesionalizado y de alcance global cuya estrategia consiste en generar contenidos que presentan el juego como una actividad rutinaria, rentable y socialmente aceptada.
Según el experto, los tipsters forman parte de una cultura promovida por influencers donde se difuminan los límites entre entretenimiento y apuestas y donde se presentan unos contenidos que enfatizan las ganancias del juego y restan importancia a las pérdidas para crear una narrativa de éxito.
Además, el estudio también detecta diferencias por género. Los chicos muestran mayor intención y frecuencia de juego que las chicas. Lloret ha justificado que esto se puede deber a que estos tienden a empezar antes, a apostar más en deportes y a hacerlo por impulsividad o por búsqueda de emoción, mientras que los tipsters encajan perfectamente con el perfil masculino del apostador.
A partir de estos resultados, el equipo plantea la necesidad de reforzar la regulación del marketing de afiliación en el ámbito del juego, así como la importancia de desarrollar intervenciones preventivas como programas de alfabetización mediática dirigidos a familias y centros educativos.




