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Martes, 21 de Enero de 2020

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San José tenía cuentas en Suiza

La famosa Lista Falciani ha sacado a la luz que algunas residencias gestionadas por entidades religiosas disponían de cuentas en el HSBC. ¿Cómo tributan estas entidades?

La famosa Lista Falciani ha llamado la atención de mucha gente, por una parte de aquellos que aparecen en ella, cuyos nombres han sido desvelados al gran público.

La Comunitat Valenciana también aparece reflejada en ella a través de un centro de atención a mayores de Burjassot, en Valencia, la Residencia San José. Las monjas de esta residencia poseían una cuenta en el HBSC.

 Con la voluntad de saciar nuestra curiosidad por conocer más detalles sobre este asunto nos hemos puesto en contacto con la sede central de la Residencia San José situada en Catalunya. La Congregación aparece en la lista Falciani con dos cuentas operativas hace una década; una con 1,4 millones de euros y otra con dos millones.

Tras los intentos fallidos por conseguir declaraciones de viva voz sí que han decidido responder por escrito algunas cuestiones que esta emisora les plantea mediante correo electrónico. Anunciación Lázaro, portavoz de la congregación religiosa, que gestiona diferentes centros de atención a ancianos, responde a cuestiones como la labor que desarrolla la institución a la que pertenece. Nos cuenta que opera en tres continentes (Europa, América y Asia) y está presente en 11 países

Llama la atención el hecho en sí de poseer cuentas en otros países, pero según Lázaro, parece que es más efectivo disponer de un centro de operaciones en un lugar neutral y que todo el dinero esté centralizado. La religiosa nos informa de que la elección del HBSC hace diez años vino determinada por ciertas facilidades para operar en varias partes del mundo.

Pero sin duda, una de las cosas que sorprenden es la de las cantidades que se manejan en este tipo de organizaciones sin ánimo de lucro. Hablamos de dos cuentas, una con un millon cuatrocientos mil euros y otra con unos dos millones de dólares. Sin embargo parece que no son cifras tan extrañas, puesto que ha de haber siempre provisiones económicas para echar mano de ellas en caso de necesidad.

Parte del dinero de las cuentas del banco suizo fueron a parar a la construcción del centro que, en la Comunitat Valenciana, que desde hace cinco años se encuentra en Burjassot

 Lázaro insiste en que sus cuentas son totalmente legales y transparentes y cumple con la legislación en todos los países donde está presente y nos invita a comprobarlo en la página web de su institución.

Dejando a un lado las cuestiones que hemos comentado anteriormente, nos quedamos con dudas sobre los intereses generados por las famosas cuentas, de las cantidades invertidas en el centro de Burjassot o de si ha habido repercusión (fuga de ancianos o preocupación por parte de sus familiares) por haberse conocido el caso de las cuentas en Suiza.

 Este caso, lejos de colmar nuestras dudas ha hecho que nos pique aún más la curiosidad y hemos querido ampliar datos. Y, como preguntar no es ofender, nos hemos puesto en contacto con Javier Sancho Sebastián, socio de Garrigues y responsable del Departamento Tributario de la Comunitat Valenciana.

Hablando en general de este tipo de centros, en principio no hay problema en abrir cuentas en otros países, siempre que Hacienda sea conocedora de ello.

De igual forma que ese dinero puede haber salido de nuestro país, también puede volver a entrar, de nuevo con el conocimiento de las agencias tributarias. Por tanto, pagar en negro para la construcción de una residencia o de cualquier otro inmueble no sería fácil, ya que a los proveedores se les debería pagar como en cualquier otra obra (con el IVA y el resto de impuestos reflejados en la factura).

 ¿Cómo tributan las entidades religiosas?  Esta organización, al igual que otras que operan en todo el mundo, se caracterizan por ser sin ánimo de lucro. Es decir, si su actividad generara algún tipo de beneficio económico este se reinvertiría en la propia organización y no habría ningún tipo de reparto de beneficios dinerarios entre sus miembros.

En no pocas ocasiones sentimos el aliento del inspector de hacienda que vigila de cerca nuestros movimientos tributarios. En el caso de las Organizaciones No Gubernamentales también son frecuentes esas inspecciones. Sobre la efectividad de estas también hay varias opiniones. Algunos piensan que deberían ser más exhaustivas, pero estas oenegés deben tener los documentos en regla, como cualquier hijo de vecino.

Como conclusión, las cuentas en Suiza son legales, siempre que Hacienda esté enterada de todos nuestros movimientos. Pero ojo, que sea perfectamente legal no significa automáticamente que sea moralmente aceptable.

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