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Sábado, 17 de Agosto de 2019

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Los chicos de Casado

  • Casado designa a dos personas de su máxima confianza para la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid
  • Ni Díaz Ayuso ni Martínez Almeida tienen experiencia previa al frente de una gran administración

Pablo Casado y José Luis Martínez Almeida / ()

Aquí está el resultado y atrás quedan todos los nombres que han circulado durante semanas en todas las quinielas. Ni Suárez Illana ni María San Gil. Tampoco se ha colado en los carteles ningún ex ministro. Pablo Casado apuesta por dos personas de su máxima confianza para ganar Madrid, territorio clave para sus aspiraciones nacionales. Una derrota en la capital, no sería atribuible a nadie más que al actual presidente del Partido Popular. Su afecto hacia Martínez Almeida quedó patente en la cena de Navidad celebrada en el Magariños. El actual portavoz convirtió la velada en el Club de la Comedia mientras Garrido acompañaba su discurso bajo el fondo sonoro de la versión más lánguida de la sintonía oficial del PP. Aquello ya sonó a despedida.

Ni Ayuso ni Almeida son, a priori, candidatos conocidos en la calle ni de gran carisma. Sobre todo si los comparamos con los carteles elegidos por el PP en 2015, entonces fueron Esperanza Aguirre al ayuntamiento de Madrid y Cristina Cifuentes a la Comunidad, tras realizar una gestión muy mediática al frente de la delegación del Gobierno en pleno 15-M. Sin duda la elección es fruto de la confianza de Casado hacia sus candidatos. A Ayuso le han sacado en la televisión hasta hacerla popular. Empacho de tertulias, dúplex… Pero hay un segundo factor clave. En el PP saben –y alguna encuesta manejan al respecto– que en mayo podrían obtener unos malos resultados pero que gracias a la suma de fuerzas de la derecha y la derecha extrema, ese bloque podría recuperar el ayuntamiento de la capital y mantener el gobierno regional. Esas cuentas futuras pueden obligar al sacrificio de algún cabeza de cartel, movimiento que no estaría dispuesto a aceptar ninguno de los pesos pesados del partido a los que se sondeó en su día. La elección de candidatos está, por tanto, marcada por el día después y las negociaciones que se tengan que establecer.

Adiós al cristinismo

La decisión adoptada por Pablo Casado ha caído muy mal en el actual gobierno regional de Ángel Garrido, convencido de que su gestión en todo este tiempo ha sido intachable. Sin escándalos y sin casos de corrupción, Garrido cumplió con su objetivo de llevar el barco hasta puerto sin provocar nuevas vías de agua.

Algunas voces del gobierno están molestas porque consideran que no se ha seguido un criterio objetivo en la elección y no ignoran las dificultades que entraña el tiempo que se abre desde ahora y hasta las elecciones en el que el presidente de la Comunidad tendrá que remar a favor de la candidata Díaz Ayuso, con la que no mantiene una relación precisamente de confianza. De hecho, la llegada a la presidencia de la Comunidad de Garrido supuso su salida de la viceconsejería de Justicia. La convivencia puede ser complicada y se auguran tensiones internas, como ya se estaban produciendo desde hace meses entre el ejecutivo y la dirección del PP de Madrid. Además queda pendiente la elaboración de listas, un trámite ingrato en el que todas las familias tratan de ocupar un buen puesto de salida en un escenario electoral incierto.

Y después, el partido

Aunque todas las fuerzas del PP se van a concentrar en las cita de mayo, en Madrid el partido debe asumir que más pronto que tarde tendrá que recomponer su actual dirección interina, elegida tras la salida de Cristina Cifuentes. Al frente del PP de Madrid sigue Pío García Escudero al que algunos compañeros de partido denominan ‘el holograma’ por su nula presencia e implicación en la vida del partido. Una dirección de la que quedó fuera el núcleo duro del actual gobierno regional y que tendrá ahora que mediar en los posibles enfrentamientos que se produzcan hasta las elecciones y prepararse para un futuro Congreso Regional que debe designar al equipo definitivo que controle el PP de Madrid.

Con los candidatos ya elegidos circulan ahora nuevas quinielas sobre posibles aspirantes a ocupar esa presidencia. Y aquí reaparece nuevamente Antonio González Terol, que sonó con fuerza para ser cabeza de cartel a la Comunidad y que tras no perderse ni un acto ni una foto durante meses, ahora permanece agazapado. Algunos le sitúan a medio plazo en ese puesto. Veremos, primero habrá que votar el día 26 de mayo y esperar a los resultados y visto lo visto, dejar las quinielas para mejor ocasión.

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