Últimas noticias Hemeroteca

Rebozado de albero

La ruta ideal para comerte la Feria del Caballo de Jerez a gusto

El pescaíto frito es santo y seña de cualquier feria /

Cómete la Feria. No lo dudes. A cucharadas, a mordiscos, con las manos o a sopones. Pero empápate a gusto, que no hay mejor forma de darle coba al fino, al rebujito y a los cubalibre que llenándote el estómago de cositas buenas. Que las hay. Ya lo creo. Y hasta a buen precio. Aunque ojito porque podemos encontrarnos de todo. Incluso algún estoconazo, aunque no tengamos pensado ir a los toros.

En la Feria hay dos grupos claramente definidos. Los que van a trabajarla y a ganar dinero, y los que van a disfrutarla y a gastarlo. No hay más. En el primer grupo están los caseteros profesionales, los hosteleros, los camareros, los cocineros, los pinches... Y en el segundo, el resto de los mortales. Jerez presumía hasta no hace mucho de tener también una feria gastronómica de primer nivel. El hostelero local se volcaba en una de las semanas grandes de su ciudad. Y así fue hasta que los propietarios de las casetas (empresas, asociaciones y particulares) empezaron a llegar a acuerdos con caseteros de otras poblaciones más o menos cercanas. Profesionales trillados de feria en feria y de ciudad en ciudad y que llegan a tratos muy ventajosos para la propiedad, que se limita a poner la mano y a desentenderse de las siempre incómodas obligaciones. A cambio, para recuperar la inversión y hacer negocio, al profesional de la feria se le suele ir la mano demasiado a menudo con los precios, más propios muchas veces de restaurantes de cristalería y mantel que de una caseta.

Los famosos churros de caballa con salsa kimchi de la Veracruz / Radio Jerez Cadena SER

Aun así, hay excepciones, y en ellas voy a centrarme. Por eso les recomendaré que elijan por ejemplo gazpacho como el reconstituyente vitamínico perfecto. Con permiso del caldo de puchero, no hay nada mejor contra la deshidratación y los excesos. No es fácil de encontrar, ya que el salmorejo se lleva claramente la palma, y no se sabe muy bien el porqué. Así que anden con ojo, pero cuando den con un gazpacho en condiciones, disfrútenlo como si de un tesoro se tratase. No exagero.

La de Jerez es una feria en la que se puede presumir aún de buenos guisos. La cuchara tiene una legión de seguidores y pueden encontrarse menudos, berzas, maravillosos guisos de papas con chocos, con costillas, alcauciles. Ahí, las casetas de las peñas flamencas son verdaderos templos. Pero no olviden tampoco González Byass, Casa Juan Carlos, El Pichaco, Afanas, Gemelas al jerez, o algunas hermandades, como la Vera Cruz, la Yedra, la Candelaria o los Judíos de San Mateo, por citar sólo algunos.

Ración de jamón ibérico / Radio Jerez Cadena SER

El pescaíto frito o el marisco tienen también su público. El año pasado, por ejemplo, una caseta se especializó en pescaíto, despachando nada menos que una tonelada, regada con los excelentes vinos de Maestro Sierra. La iniciativa fue un éxito, de manera que dio lugar a la apertura de un freidor el resto del año. En esta edición volverá a ocupar la caseta número 177, en el paseo de las palmeras, y responde al nombre de “El Anticuario”.

Y qué decir de los pinchitos morunos auténticos de la caseta del Pozo de la Víbora. Si no andan con ojo se pueden encontrar con una cola kilométrica para poder degustar esta brocheta estupendamente bien especiada.

Pan bao de pato en la Veracruz / Radio Jerez Cadena SER

El resto es cuestión de suerte. O de buscar y encontrar en el lugar más insospechado ese revuelto, ese guiso o esa sopa de tomate que vaya de boca en boca durante toda la semana.

Por este motivo y por muchos más, no dejen de comerse la feria a bocados.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?