Últimas noticias Hemeroteca

Miércoles, 18 de Septiembre de 2019

Otras localidades

Ojo Guareña arroja un diente infantil de Neandertal

Se trata de un molar de leche completo aparecido durante la campaña de excavaciones en el yacimiento Prado Vargas

El descubrimiento de un molar de leche de neandertal completa una exitosa campaña en el yacimiento arqueológico Prado Vargas en el norte de la provincia de Burgos. Ha finalizado la cuarta campaña de excavación en la cueva Prado Vargas (Cornejo, Merindad de Sotoscueva). Desde el pasado 1 de agosto un equipo de quince investigadores de la Universidad de Burgos (UBU), el Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana (CENIEH) y el Museo de la Evolución Humana han trabajado en el nivel 4 de este yacimiento descubriendo 2.000 restos de hace más de 45.000 años. Entre los huesos y dientes recuperados se han identificado restos de ciervo, rebeco, corzo, caballo, tejón, conejo, oso, bisonte y zorro, entre otros. Los huesos aparecen muy fragmentados destacando la presencia de radios, húmeros, metatarsos y tibias. Esto se debe a que los grupos neandertales transportaron al interior de la cavidad las extremidades de los animales que cazaron para aprovechar su carne y fracturar las cañas de los huesos largos para poder obtener y consumir su médula. Del resto del esqueleto se han descubierto varias vértebras, un par de fragmentos de cráneos, costillas, así como la roseta de un asta de ciervo y una cuerna de cabra. Por lo que a las herramientas de piedra se refiere se han recuperado medio millar de piezas destacando varias puntas, raederas, denticulados y muescas, realizadas tanto en sílex como en cuarcita.

Equipo Prado Vargas

Los neandertales se caracterizaron por ser la especie que generalizó el uso del fuego para cocinar, calentarse, tratar materiales como la madera y alargar sus días. En Prado Vargas una parte importante del material aparece quemado a lo que hay que unir el descubrimiento esta campaña de los restos de la primera estructura de combustión. Este hogar de 25 cm de diámetro evidencia el control del fuego por parte de los neandertales que ocuparon Prado Vargas hace más de 45.000 años. Pero la gran sorpresa de la campaña se produjo el siete de agosto con el descubrimiento de un diente de leche humano perteneciente a la especie Homo Neandertalensis.

El diente, bautizado con el nombre de Vera, en honor a la nieta de Beni el dueño del prado donde se encuentra el yacimiento, se corresponde con un molar inferior que se le cayó a un niño o una niña de unos 8 años. Este diente es el primer resto de esta especie localizado en Ojo Guareña y verifica la ocupación de este territorio desde hace al menos 45.000 años. La historia de sus hallazgos arrancó en 1968 con el descubrimiento de un cráneo de oso de las cavernas.  Desde 2016 se han podido recuperar más de 4.000 restos entre huesos, dientes, carbones y herramientas de piedra. El estudio de estos fósiles, junto a otros análisis de polen, permitirá conocer en un futuro inmediato el clima y paisaje que existía cuando Vera y su grupo se establecieron en la Cueva de Prado Vargas.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?