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Miércoles, 13 de Noviembre de 2019

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Así se abre el Puente Carranza

Radio Cádiz asiste a una apertura de la infraestructura que está a punto de cumplir 50 años

Radio Cádiz asiste a la apertura del Puente José León de Carranza /

Desde hace 50 años se repite la misma operación. El Puente José León de Carranza lleva medio siglo abriendo sus brazos para que los barcos de mayor altura puedan cruzar bajo él. Fue una exigencia que impuso la Armada, una de las instituciones, junto al Ayuntamiento de San Fernando, que más peros le puso a esta infraestructura. Su tramo levadizo convirtió al puente Carranza, por sus dimensiones y tecnología, en un puente único en Europa. Ahora que está de aniversario, Radio Cádiz ha querido saber cómo se abre el puente. Cómo funciona este mecanismo de la ingeniería que ya es parte de la imagen esencial de la bahía gaditana.

El 28 de octubre de 1969 miles de vecinos de Cádiz y Puerto Real se cruzaron en el puente para recorrer la carretera que les unía por primera vez. Aquella histórica jornada el ministro de Obras Públicas, Federico Silva Muñoz, fue el encargado de presionar el botón que accionó la apertura del puente. El tramo móvil, de 90 metros de apertura, fue entonces el mayor de Europa, ya que hasta ese año no existía un puente de este tipo mayor de 60 metros.

Cada semitramo móvil tiene 45 metros de longitud y pesa 300 toneladas. Su montaje se basó en la unión de secciones prefabricadas y la colocación simultánea de contrapesos. Para la manipulación de las secciones prefabricadas se llegó a utilizar una grúa flotante de 100 toneladas. El accionamiento de los semitramos es hidráulico y, entonces como ahora, la duración de la apertura es de tres minutos como máximo.

Radio Cádiz ha podido visitar la torre del Puente José León de Carranza, donde se realiza esta operación de apertura. Existen protocolos con la Armada y Navantia que avisan, con suficiente antelación, de la llegada de un barco que requiere pasar por debajo de la infraestructura. Eso activa un sistema de accionamiento del puente coordinado por la Unidad de Carreteras del Estado y la empresa adjudicataria del mantenimiento. Puedes ver la fotogalería pinchando este enlace: VER FOTOGALERÍA.

La Unidad de Carreteras, desde 15 minutos antes de la apertura, avisa a los coches de que el puente va a ser cortado, lo que da opción a los conductores a poder desviarse por el Puente de la Constitución de 1812 o por la CA-33 hacia San Fernando. La apertura y cierre del puente es una operación que dura aproximadamente un cuarto de hora, por lo que esperar a que concluya es, en ocasiones, la mejor opción.

En esos 15 minutos previos, trabajadores del puente se encargan del balizamiento, el establecimiento de semáforos y banderas y de realizar las comprobaciones pertinentes de viento. El puente no se debe abrir si la velocidad del viento es superior a entre 18 y 21 metros por segundo por seguridad para las hojas del tramo móvil. Es algo poco habitual, pero ha ocurrido ya alguna vez.

El botón de accionamiento de apertura se encuentra en la torre central del puente. Si nada falla, se cierran las barreras a cada lado de la infraestructura para impedir que pasen los coches y cada semitramo se abre simultáneamente en apenas tres minutos. Es un sistema muy seguro. "Utilizamos un mecanismo de redundancia", explica el jefe de Carreteras del Estado en Cádiz y Ceuta, José María Padilla. "Si el sistema automático fallara, tenemos otro sistema de apertura en la pila de Cádiz, y si este también fallara, en la de Puerto Real".

Frente a la torre de control, queda verticalmente erguido uno de los semitramos. Es una imagen impresionante. Como si de repente se levantara delante un edificio de 15 plantas. Hace dos años que se renovó el sistema de apertura, incidiendo en la mejora de los motores, el automatismo y la seguridad basada en el método de la redundancia para que cualquier fallo sea corregido al instante.

A pesar de esta mejora, el concepto de la ingeniería del puente Carranza sigue siendo el original. "Se ha actualizado el esquema y se ha modernizado, pero sigue funcionando como hace 50 años", dice Padilla. El mantenimiento también tiene en cuenta, como ocurría con el segundo puente, el alto nivel de corrosión de Cádiz, que es siete veces mayor que en el interior de la península, de ahí que se hayan buscado sistema de pintado y repintado similares a los de los barcos.

Cada vez que se abre el puente se activa un mecanismo que cumple ahora exactamente medio siglo. Lo que es un engorro para muchos conductores con prisa fue la solución con la que los promotores del puente ganaron a sus detractores y consiguieron convencer al Gobierno de la necesidad e idoneidad de la infraestructura. Entonces se temió que el puente podía frenar el paso de los barcos y causar perjuicio a la defensa nacional o los intereses comerciales y económicos de Cádiz. Eso se evitó gracias al tramo levadizo.

Por este puente pasan diariamente 23.000 vehículos. No es un número constante, porque depende de los movimientos en la Armada y Navantia, pero el puente se suele abrir dos o tres veces en semana. Toda la operación no supera los 15 minutos. Un cuarto de hora en el que da tiempo para contemplar con admiración cómo se mueve, se levanta, se abre y se cierra la Historia de Cádiz.

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