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Sábado, 06 de Marzo de 2021

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Morir en casa sin que nadie se entere: la cara más trágica de la soledad urbana

Este viernes hemos conocido el caso de Isabel, una mujer que murió hace 15 años en su baño sin que nadie se percatara de ello. La Policía Nacional encontró su cuerpo momificado. Parece un caso aislado, pero en los últimos meses se han producido varios casos. La soledad está detrás de muchos de ellos

Una mujer mira por la ventana

Una mujer mira por la ventana / GETTY IMAGES

La soledad está detrás de muchos de los casos que terminan saltando a los medios de comunicación. Así lo señala el presidente de la Asociación contra la Soledad, Lázaro González. "Es un problema de la gran ciudad. La gran ciudad tiene servicios , pero se han perdido las relaciones de vecindad. En Madrid hay unas 240.000 personas mayores solas. Cuando hay un número tan grande debe de haber alguna estrategia municipal, nacional, pero también hay que promover el voluntariado, o que ciertos comercios, como las farmacias, desempeñen un papel en detectar estos casos. Hay muchas cosas que hacer porque es un problema de todos", nos dice.

"Esto es el resultado de que no hay un sistema para seguir a las personas que están solas. Antiguamente se ocupaba de la gente su familia o sus redes próximas de contacto, pero hoy cuando se viven en las ciudades se han perdido muchas relaciones de vecindad y cuando la gente vive sola, se muere sola, y no se entera nadie. Ese es el problema", señala el presidente de la Asociación contra la Soledad.

Al pensar en soledad muchas veces estamos hablando de personas mayores, pero no solo. "Afecta especialmente a personas mayores de 75-80 años, pero hay también cuidadoras, emigrantes o refugiados que han perdido sus redes de contacto de su tierra y aquí no las han recuperado. Hay también personas con discapacidad. Es un problema que en todo el país afecta a más de 2 millones de personas así que es un problema grave social y de salud", señala Lázaro González.

Varios casos este mismo año

El caso de Isabel es el calco de muchos de los que se han producido en una comunidad como la de Madrid, donde el anonimato es la norma. Un anonimato que a veces se funde con una soledad no buscada. Isabel no tenía relación con su familia desde hacía años. Sin hijos, las sobrinas y hermanas no formaban parte de su círculo habitual. Los vecinos de su casa en Ciudad Lineal (Madrid) no la echaron de menos. El banco seguía cobrando los recibos correspondientes.

El olor delató la muerte de un hombre en Lucero

Hace solo 4 días otro hombre fue encontrado en su casa del barrio de Lucero, en la calle San Timoteo. De nuevo fueron los vecinos los que, alertados por el fuerte olor, alertaron a la Policía y a los servicios de emergencias. El fallecido llevaba un mes muerto y nadie se había percatado de ello.

Devorado por su perra tras varias semanas muerto

No hace falta remontarse mucho en el tiempo, ni en el espacio para encontrar otro caso. El pasado 4 de septiembre la Policía Nacional encontró el cadáver de un hombre que había fallecido hace varias semanas en una vivienda del distrito de Ciudad Lineal de Madrid y cuya perra se había comido parte del pie derecho. El animal se encontraba en la casa sin comida ni agua cuando el hombre murió. En este caso el fuerte hedor que desprendía la casa desató las alarmas. Una mujer que vivía en el edificio decidió avisar a la Policía.

Un intento de okupación delató un caso en Puente de Vallecas

En mayo se descubrió otro caso. Entonces se trató de un hombre de 70 años. Llevaba muerto más de un año en su vivienda de Puente de Vallecas. Una vez más el entorno del fallecido, los vecinos, fueron los vecinos los que alertaron a la Policía porque la vivienda, situada en el número 98 de la avenida Pablo Neruda, pretendía ser ocupada por unas personas.

Amanda, una psicóloga que permaneció 5 años muerta sin que nadie se percatara

En abril conocíamos el caso de Amanda, en el barrio de Salamanca. Su cuerpo se encontraba momificado. Había fallecido en 2014 sin que nadie la echara en falta. Las alarmas saltaron cuando una sobrina, que vivía en Israel, avisara a la Policía ya que no podía ponerse en contacto con ella.

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