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Lunes, 24 de Febrero de 2020

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A Boca Llena

Comerse el mundo A Bocados

Con el descaro propio de dos veinteañeros, Adrián y Mariano se suben a la ola gastronómica local con una oferta distinta desde su gastrobar de la calle Circo

Wok de noodles con pollo y verduras

Wok de noodles con pollo y verduras / A Boca Llena

Dicen que la juventud de hoy no tiene nada que ver con la de antes. Que no se compromete de la misma forma, que no tiene tantas inquietudes y que está acostumbrada a que se lo den todo hecho. Esta idea, que forma parte del ideario colectivo, tiene una gran resistencia a la vera misma de la plaza de toros de Jerez.

Allí, en la calle Circo, frente al colegio de la Compañía de María y la plaza de Canterbury, ha abierto hace menos de cuatro meses A bocados. Es un local de comidas que llevan entre varios veinteañeros -el mayor tiene 23 años- con un denominador común: son muy currantes. Virtud que refuerzan con el talento, el descaro y la ilusión con la que se emplean para dar bien de comer, que al final es de lo que se trata.

Con los déficits propios de los debutantes -hay mucho que pulir en el servicio en sala y el local tampoco es un dechado de comodidad- vemos elementos para pensar que A bocados es sólo el comienzo de una interesante carrera, juntos o por separado, de sus dos cabezas visibles.

Tosta con dorada y guacamole / A Boca Llena

El local es un viejo casco de bodega remodelado y situado pared con pared con el Museo del Belén. Tiene buena orientación, por lo que al mediodía aprovechan la terraza para colocar algunas mesas al sol. Muy agradable. Dentro encontramos un jardín vertical a mano derecha, con mesas y taburetes altas. Mesas bajas y sillas en el resto de la sala. Con una barra en forma de "L" en la que se puede tapear.

En A Bocados se come bueno, bonito y barato. Están empezando y saben que el secreto del éxito es la satisfacción del cliente en estas tres "b". Hay producto, con pescados hechos a la espalda, o con los lomos ligados con salsa verde, al jerez, menier...

La carta ocupa una hoja por las dos carillas plastificada. Tapas y medias raciones de platos fríos, ibéricos, fritos, ensaladas, crudos y marinados, wok, tostas, carnes, pescados y revueltos. De entre todos llaman la atención por su orginalidad propuestas desenfadadas como unas patatas alioli con boquerones, las samosas de ternera, berengenas rellenas de langostinos, ensalada de pollo con frambuesa y albahaca, hasta cuatro tipos de woks de noodles, las tostas de dorada y guacamole y de salmón, miel y col morada y el revuelto de chanquetitos.

Revuelto de langostinos tigre / A Boca Llena

Una carta diseñada por nativos digitales para paladares mayoritariamente analógicos. Todo un reto al que no le vuelve la cara el equipo de A Bocados, en su mayoría procedente de Chinini Beach, uno de los chiringuitos de referencia de Chipiona.

Adrián lleva poniendo copas desde que cumplió la mayoría de edad, habiendo trabajado en el Hontoria y también en el catering Canela y Clavo. En estos años ha ahorrado en plan hormiguita y con lo reunido ha dado rienda suelta a su espíritu emprendedor con la apertura de este local.  Para la cocina ha confiado en un amigo de la infancia, Mariano, también de 22 años, pero con experiencia en restaurantes de la zona como La Rosaleda, La Cruz Blanca o Albores. Sin embargo, lo que explica su cocina de producto mestiza, fresca y desenfadada es su paso por Barrafina, el restaurante especializado en tapas españolas con una estrella Michelín en la capital británica. Desde luego, la presentación de los platos recuerda bastante. Seguro que allí, en pleno Soho, aprendió también a darle el toque a sus estupendos noodles. ¿En el Tuk Tuk Noodle Bar quizás?

La carta de vinos está en elaboración, adaptándola a los gustos de los clientes. Sí hay una completa oferta de vinos del Marco. Pido amontillado Viña AB. 

Solomillo con mousse de pato y jamón / A Boca Llena

Abrimos con una tosta de dorada con guacamole y otra de gulas al ajillo con huevo de codorniz. La primera, con la crema de aguacate hecha al momento, como todas las salsas de la casa, nada de quinta gama, liga de manera original y fresca con un pescado al punto de plancha. La de gulas presenta un huevo de gallina, porque en plenas fiestas se han quedado sin huevos de codorniz.

Fuera de carta tienen un revuelto de langostinos tigre que me llama la atención. Buena la cocción del marisco, servido troceado, y el cocinado del huevo, jugoso y ligando bien el resto de ingredientes.Acertado el toque de cebollino.

El medallón de solomillo con mousse de pato y jamón viene presentado correctamente, aunque el aspecto de la carne es un poco seco. Luego en la boca no resulta tanto.

Tarta de turrón / A Boca Llena

De todo lo probado me quedo con el wok de noodles, pollo y verduras. Correcta la pasta y bien condimentada con las verduritas, el pollo y cebollino. No hay un lugar mejor donde lo sirvan en la zona. Al menos de los que uno ha visitado.

Una tarta de turrón casera muy ligera y equilibrada es un buen broche para una primera toma de contacto que tendrá su continuación para ver la evolución de este grupo de jóvenes pero sobradamente preparados.

A BOCADOS (Puntuación: 6)

Calle Circo, 2. 11405 Jerez (Cádiz). Horario: de martes a sábado, de 12 a 17 y de 20 a 0 horas. Domingos, de 12 a 17 horas. Lunes, cerrado por descanso. Precio medio: 10-15 euros por persona.

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