Últimas noticias Hemeroteca

Martes, 26 de Mayo de 2020

Otras localidades

La marea azulona: la gasolina del Viña Albali Valdepeñas

Este equipo de fútbol sala, que milita en Primera División, ha hecho historia al meterse, por primera vez, en una final de la Copa de España

Cerca de 3.000 aficionados han arropado al Viña Albali Valdepeñas, en la semifinal de la Copa de España

Cerca de 3.000 aficionados han arropado al Viña Albali Valdepeñas, en la semifinal de la Copa de España / SER Valdepeñas

El Viña Albali Valdepeñas, equipo de fútbol sala que milita en la Primera División, sigue rompiendo metas. La última, meterse, por primera vez en su Historia, en una final de la Copa de España. Este conjunto azulón, creado en 2003, por un grupo de personas aficionadas a este deporte, que decidieron emprender la aventura de abrir el marco del deporte valdepeñero con la creación de este club participando en la antigua 1.ª Nacional B, es decir, la actual 3.ª División.

Sin embargo, todo club necesita una importante gasolina para seguir existiendo e ir logrando romper todas sus metas: una fiel afición. Un hecho con el que cuenta este conjunto, afincado en una localidad ciudadrealeña de poco más de 30.000 habitantes. Una afición a la que no le importan los kilómetros que le separen del encuentro o la categoría en la que juegue su equipo. Una masa social que marca el primer gol antes del pitido inicial en cada encuentro. 

Un ejemplo de ello, sin ir más lejos, es el apoyo de esta afición, denominada "marea azulona", a su club en la participación en esta Copa de España. Un apoyo que se cifra en cerca de un millar, durante el pasado jueves, en su encuentro ante el Jaén Paraíso. Un choque que se jugó entresemana, por lo que numerosos aficionados pidieron librar en sus trabajos e, incluso, diversos autónomos echaron la persiana para desplazarse hasta Málaga. Un desplazamiento que obtuvo recompensa en forma de esa victoria 0-1 frente al Jaén Paraíso con ese gol de Catela, en los últimos segundos.

Sin embargo, tras ese masivo desembarco en la ciudad andaluza, el Pabellón Martín Carpena no sabía lo que le iba a llegar este sábado. Un encuentro trascendental de semifinales, en la primera vez que juega este torneo este club, en el que estuvieron presentes cerca de 3.000 aficionados (un 10 % de la población de Valdepeñas). Aficionados que recorrieron los algo más de 330 kilómetros que separan sendas ciudades para animar al equipo de su corazón. De hecho, se incrementaron exponencialmente los viajes en blablacar, los autobuses de aficionados... Todo para animar a su equipo.

Esas casi 3.000 gargantas que, antes del encuentro, ya metieron el primer gol frente al todo poderoso Inter Movistar. Todo ello, porque desde las 15 h, esa marea azulona se congregó en los alrededores del Pabellón Martín Carpena (que se convirtió en la casa del conjunto valdepeñero, apodada 'El Infierno de La Mancha') para recibir, con honores, a la plantilla de David Ramos. Un recibimiento con dos claros protagonistas: el azul y, sobre todo, la ilusión. La ilusión de toda una localidad, a orillas de la Autovía A-4, que nunca ha dejado de creer en lo que significa su escudo y sus colores.

Un primer gol que se materializó en otra gesta histórica para este conjunto, que ya sabe lo que es ganar a gigantes de este deporte. Una plantilla, con Edu Sousa entre palos, que ha conseguido remontar al todo poderoso Inter Movistar y dejar el electrónico en 2-3. Un resultado que, evidentemente, desataba la locura entre sus seguidores. 

No obstante, podría parecer una moda pasajera eso de "ser del Valdepeñas", pero, la pasada campaña, este mismo equipo que, ahora, ocupa la tercera posición en la Primera División, y que está a las puertas de poder levantar la Copa de España, estuvo peleando por no descender a Segunda División. Una pelea que contó con el apoyo de cientos de aficionados que se desplazaban en masa a cada una de las salidas del Viña Albali Valdepeñas. De hecho, en el último encuentro de liga, donde estaba en juego la permanencia, muchos hicieron noche en las inmediaciones de la particular "parroquia" del fútbol sala en Valdepeñas, con el fin de conseguir una entrada. Una acampada que, por cierto, contó con el apoyo del club, en donde jugadores y presidente llevaron unas pizzas para que su afición cenara algo caliente.

Un apoyo social que han logrado, también, a través de las diferentes acciones que realiza la directiva para acercar este deporte a los más pequeños y, sobre todo, a los distintos centros educativos de la localidad, así como a las distintas asociaciones que conforman el tejido social de Valdepeñas. Todo ello, con su presidente, Luis Palencia, quien no ha cesado en el empeño de este pequeño gran proyecto que ha llevado a la élite del fútbol sala y está escribiendo, con letras doradas, su Historia en este deporte.

Finalmente, este equipo, cuando comenzó a encadenar victoria tras victoria, su míster, David Ramos, echó mano de un símil (que sigue llevando por bandera él y toda la marea azulona) "somos jirafas: la cabeza en las nubes y los pies en el suelo". Además, Ramos, también es culpable de este sueño, un sueño que cada día que pasa es más realidad todavía. Un sueño y, sobre todo, una afición llamada Marea Azulona, que lleva por lema ¡¡Valdepeñas nunca se rinde!!

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?