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A BOCA LLENA

A boca llena con Eugenio Camacho: La debilidad de la carne

La crisis del COVID-19 obliga a empresas cárnicas a tirar los precios de lomos y chuleteros de gran calidad antes de que se echen a perder en las cámaras

Carnes rojas

Carnes rojas / Cadena SER (Cadena SER)

La debilidad de la carne

La crisis del COVID-19 obliga a empresas cárnicas a tirar los precios de lomos y chuleteros de gran calidad antes de que se echen a perder en las cámaras

"Esta nave de Vallecas está llena a rebosar con la mejor carne del mundo que puede echarse a perder (pero puede pedir online)". Este mensaje, acompañado de un link, me llega esta semana por Whatsapp a través de varios amigos y despierta mi interés.

 

Al parecer, durante dos años y medio, la empresa distribuidora cárnica gallega Discarlux ha estado criando una docena de parejas de distintas razas de vacuno de todo el mundo en su finca Fisterra, en Galicia. La idea era producir carne de razas de diferente morfología, pero alimentadas y criadas en Galicia a base de maíz y pastos próximos al mar. Las reses se sacrificaron hace algo más de un mes, dentro del proyecto Fisterra Bovine World, que estaba llamado a ser uno de los grandes acontecimientos gastronómicos de este año.

 

Con la prensa especializada expectante y los restaurantes y asadores apalabrando lomos y chuleteros llegó el estado de alarma. La mitad de la carne había llegado a su destino antes de que cerraran los restaurantes, por lo que permanece congelada a la espera de que vuelva la normalidad tras la cuarentena. La otra mitad se encuentra aún en la nave que Discarlux tiene en Madrid, llena a rebosar de chuleteros que no van a tener fácil salida porque no pueden ser absorbidos por la hostelería. La empresa, ante tal atasco en el stock, tampoco puede sacrificar otros 80 animales que quedan en la finca y que no dejan de comer.

 

La distribuidora de Discarlux en la provincia de Cádiz es la empresa cárnica Jupe. Puestos en contacto con su director gerente, Daniel Herrera, nos confirma que "ha sido un palo duro", porque al sector le ha cogido en plena campaña para el semestre de mayor volumen de ventas, que se localiza entre los meses de abril y septiembre.

 

"Las cámaras están hasta arriba -confirma Herrera-. Aquí tenemos una de maduración con 200 lomos que se han quedado sin salir. Estamos congelando una parte y otra sacándola a la calle a un precio que nunca se ha visto ni se verá, si Dios quiere, en el mercado".

 

En kilos, han ultracongelado 20 toneladas de carne para tratar de darle salida cuando pase la crisis. Mientras, la que llega a las casas, a través del servicio especial a domicilio que habilitaron hace diez días, nos garantizan que es fresca del día

 

Daniel Herrera explica que "el problema de las carnes es que es un producto perecedero. Tiene una vida y o la vendes, o la congelas o la tiras". Este tipo de carnes selectas tienen un tiempo de maduración según la raza y hay casos en los que se está cobrando menos del 50%, como la chuleta de limusin cruzado a 9.95 euros, menos de la mitad de su valor antes de la crisis. "Ahora es cuando más barato y mejor se puede comer carne en casa", asegura.

 

El 70% del género que Jupe tiene en la cámara es de Discarlux. Tienen un poco de todo: rubia gallega, frisona, angus, simmental. De las del proyecto Fisterra Bovine World tienen comprometidas varias piezas, pero no ha habido tiempo material.

 

El servicio a domicilio marcha viento en popa, con más de un centenar de repartos diarios que no tienen coste añadido para las personas mayores de sesenta años. Si están interesados, pueden llamar al 956 14 25 23, de 9 a 14 horas.

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