El PP se decide a hacer oposición
Este cambio de ritmo implica el reconocimiento de que el Govern va ganando la legislatura por incomparecencia del rival

"La línea roja" de Matías Vallés (01/12/21)
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Palma
Un intercambio en apariencia anodino en el Parlament definió ayer la situación del escenario político.
Antoni Costa, el portavoz del PP en la cámara, efectuó una batería de acusaciones a Armengol sobre la gestión de la pandemia.
La intervención contemplaba reproches atinados y alguno peregrino, como presuponer que solo Balears ha de consultar sus medidas restrictivas a un Tribunal Superior.
En su respuesta, Armengol le recordó a Costa que el PP llevaba ocho meses sin efectuarle ninguna pregunta sobre la pandemia.
La presidenta intentaba demostrar el desinterés de los populares por la evolución del coronavirus en Balears, pero es fácil ampliar esta atonía al conjunto de la legislatura.
El PP había renunciado a la oposición desde el periodo a olvidar de Biel Company, tal como insinuaba Armengol.
Y el PP se decide ahora hacer oposición, por lo visto ayer en el Parlament o por la súbita interpelación sobre la investigación del Hat Bar presidencial.
Este cambio de ritmo implica el reconocimiento de que el Govern va ganando la legislatura por incomparecencia del rival.
La activación de la oposición también demuestra que el PP se ha dado cuenta de que no bastará con tener resguardada a Marga Prohens durante dos años a seiscientos kilómetros de distancia, si se quiere ganar las autonómicas de 2023.
Vuelve el debate, que sea para bien.




