Economía y negocios

"A día de hoy todavía no existe un registro de enfermedades profesionales con lo que muchas empresas ni se molestan en tomar medidas"

Lo denuncia la secretaria general de LAB que ha ofrecido el informe de siniestralidad laboral en Euskadi en 2022 cuando fallecieron en Euskadi 43 trabajadores, 5 menos que un año antes

Garbine Aranburu (LAB): "A día de hoy todavía no existe un registro de enfermedades profesionales con lo que muchas empresas ni se molestan en tomar medidas"

Garbine Aranburu (LAB): "A día de hoy todavía no existe un registro de enfermedades profesionales con lo que muchas empresas ni se molestan en tomar medidas"

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Bilbao

En Euskadi fallecieron el año pasado 43 trabajadores, 5 menos que un año antes y menos también que los 59 de 2020. Sin embargo aumentaron los accidentes graves, que fueron 265, 46 más que un año antes, según los datos de Osalan que ha utilizado LAB para su informe. En todo caso el sindicato denuncia que "no avanzamos y que la mitad de las muertes en sectores como el forestal o la construcción se podrían haber evitado fácilmente si se aplicasen de verdad sencillas medidas de prevención".

Además los datos oficiales ocultan una realidad mucho peor, entre otras cosas porque no computan las muertes que causan las enfermedades profesionales, y que "podrían ser el 80 % del total según un informe de la ONU"

Denuncia el sindicato además que "las mutuas no velan por la salud de los trabajadores sino que su objetivo es rebajar los costes de las empresas" , acusando la responsable sindical de que "la administración mira para otro lado".

Aunque los accidentes laborales mortales de 2022 son inferiores a los contabilizados en 2018 (46), 2020 (59) y 2021 (48), para LAB, aunque la gráfica muestre subidas y bajadas año tras año, lo que deja es "una tendencia generalizada al alza" que les permite deducir que "los diferentes planes que se vienen haciendo no son efectivos para garantizar la vida en el trabajo".

Ambos dirigentes sindicales han insistido en remarcar que esas cifras de siniestralidad que maneja el sindicato arrojan un balance superior a los datos oficiales porque LAB no les da "credibilidad", al considerar que se trata de "datos interesados, a partir de los aportados por las mutuas" que, desde su perspectiva, "se dedican a controlar bajar y a ocultar accidentes y enfermedades laborales".

Sectores con peores tasas

Tal y como ha explicado Iriarte, el informe constata que, "en determinados sectores es más fácil morir por accidente", entre los que ha mencionado la silvicultura, la construcción, los trabajos en altura, la industria o el transporte y donde, a pesar de que "estos sectorescuentan con normativa específica, la tasa de mortalidad es significativamente más alta", ha denunciado.

En este punto, el secretario de salud laboral de LAB ha remarcado que la actividad forestal, proporcionalmente, despunta por encima del resto como el sector que, comparativamente, genera mayor mortalidad laboral en relación al número de trabajadores y trabajadoras que ocupa, y donde también sobresalen como sectores críticos, la Industria, la Construcción y el Transporte.

Incluso tomando los datos oficiales, ha añadido Iriarte, "la propiaOsalan reconoce que la mortalidad en el sector primario es tres veces mayor que en la construcción, que ocupa el segundo lugar por detrás del sector forestal, ya que la construcción, con 76.000 trabajadores, ha causado 20 muertes y la actividad forestal, con alrededor de 1.000, cuatro", ha remarcado, si se suman Euskadi y Navarra.

Para Iriarte, por tanto, "la actividad forestal es 15 veces más letal que la construcción, es decir, que el segundo sector más letal".

Este factor de riesgo se da principalmente en el modelo intensivo habitual en Gipuzkoa y Bizkaia, debido a la inviabilidad económica y basado en relaciones laborales precarizadas, con "jornadas interminables en terreno inadecuado, terreno escarpado, maquinaria obsoleta, falta de formación, ritmos excesivamente altos, falta de control real de la administración, dejadez de diputaciones y ayuntamientos", ha denunciado el dirigente sindical.

En cuanto a la construcción, donde se da el segundo mayor índice de mortalidad en relación al peso del sector, el informe constata que, con el paso de los años, y a pesar de la adaptación normativa, las caídas de alturas son las que más muertes producen y que, incluso, en ninguno de los accidentes analizados se respetaban las medidas de seguridad, las medidas colectivas no eran adecuadas o no existían, y por defecto, no se utilizaba protección personal".

Registros ofivciales

Desde el sindicato, han remarcado que incluso los datos oficiales sitúan el aumento de la siniestralidad laboral, sumados graves y leves, ha subido un 0,31% de 2021 a 2022, aunque su gravedad ha aumentado "considerablemente". Así, los accidentes con baja han aumentado un 5% en Euskadi, las mutuas sólo han caalificado como graves 256.

Tras este análisis, Garbiñe Aranburu ha lamentado que no se analizan las causas de toda esta siniestralidad para evitarla porque "la salud laboral exige limitar la precariedad y adoptar medidas preventivas, e invertir en ellas".

Por el contrario, la patronal prefiere acumular riqueza porque solo le importa el negocio" lo que, a su juicio, se traduce en que "toda esta falta de prevención está matando y, en lugar de avanzar, se retrocede".

Medidas preventivas sencillas

Para Aranburu, evitar los accidentes mortales ocurridos en 2022 en Euskadi habría sido "muy fácil", sin necesidad de un análisis exhaustivo de los riesgos ni de un plan de prevención igualmente exhaustivo" porque, tal y como ha afirmado, solo con medidas preventivas muy sencillas, más de la mitad de las y los fallecidos podrían haberse reducido". "No se hace porque no se quiere y eso es algo totalmente inadmisible", ha añadido.

En este punto, Aranburu, al igual que ha hecho Iriarte, ha incidido en denunciar "la nula voluntad existente tanto desde la patronal como de las administraciones para analizar las causas de los accidentes laborales porque "no se va al origen de la pérdida y el deterioro de la salud laboral que ocasionan las enfermedades profesionales".

En ese sentido, y a pesar de haberlo solicitado en "numerosas ocasiones", el sindicato no ha podido realizar un análisis exhaustivo de la incidencia de enfermedades profesionales, ya que, "a día de hoy, no hay un registro de las mismas".

Para Aranburu, en esta decisión hay "una clara intención de ocultar la realidad" y ha denunciado que las empresas "no se preocupan, ni por estos trabajadores y trabajadoras, ni por la prevención".

En esa invisibilización de las enfermedades profesionales, la realidad es mucho peor en el caso de los sectores y trabajos muy feminizados, donde las trabajadoras se llevan "la peor parte", al ser mayoritarias en los trabajos relacionados con tareas repetitivas, que afectan al sistema muscular esquelético y en donde se dan más riesgos psicosociales, como ocurre en ámbitos como los cuidados.

Finalmente, la dirigente sindical ha criticado que la patronal "no sufre el desgaste social que debería tener por la dejadez institucional que no asumen la responsabilidad que les corresponde".

Sanciones a Glovo

La secretaria general de LAB, Garbiñe Aranburu, ha valorado de forma positiva las nuevas sanciones impuestas por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social a la plataforma de reparto Glovo por emplear 'falsos autónomos'. Sin embargo, ha asegurado que hasta que los trabajadores afectados no hagan el recorrido judicial, que les reconozca ese derecho a trabajar por cuenta ajena, "no tendrán garantizado su derecho a la negociación colectiva".

Aranburu valora de forma positiva la nueva multa en España a la plataforma de reparto por emplear 'falsos autónomos'

Con estas nuevas sanciones, que ascienden a 56,7 millones, Glovo acumula multas en España por valor de 205,3 millones. En concreto, la Inspección ha propuesto sancionar a Glovo Madrid con 32,9 millones por no tener dados de alta en el Régimen General de la Seguridad Social a 7.022 trabajadores (la ley 'rider' obliga a contratar a los repartidores como asalariados) y que trabajaban como 'falsos autónomos'.

Igualmente, impone otros 19 millones en cuotas por no cotizar por ellos a la Seguridad Social y otra multa de 5,2 millones por tener a 813 trabajadores extranjeros de manera irregular, sin el correspondiente permiso de trabajo.

De este modo, estas últimas actuaciones contra la plataforma de reparto han implicado sanciones y actas de liquidación por un importe global de 56,7 millones de euros, siendo la cifra de trabajadores afectados de 7.835 personas.

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