Vecinas de Masustegi, sobre la accesibilidad en el barrio: "Antes subíamos a patita, ahora en ascensor"
Más de 8.000 viajes en siete días confirman el impacto de una obra histórica para el barrio
Bilbao cuenta con 82 elementos mecánicos (ascensores, rampas, escaleras mecánicas).
Bilbao
El barrio bilbaino de Masustegi es ahora ya más accesible con la puesta en marcha de su nuevo ascensor urbano, una infraestructura que recorre 90 metros lineales y salva un desnivel de casi 50 metros en menos de un minuto. Se trata de una mejora histórica para la zona que, sin embargo, no cierra del todo las reivindicaciones vecinales porque el siguiente objetivo es garantizar una conexión segura con el barrio Monte Caramelo.
Ascensores, la lucha de Bilbao por la accesibilidad en una orografía compleja
El nuevo elevador conecta la parte baja con la zona media del barrio y cubre aproximadamente entre el 50% y el 60% de la población del barrio Masustegi según la asociación San Gabriel. En su primera semana completa de funcionamiento ha superado las 5.000 subidas y las 3.400 bajadas, con jornadas en las que más de 600 personas lo han utilizado para ascender.
Jennifer, vecina del barrio y miembro de la asociación vecinal, ha resumido el sentir de los más de 4.000 vecinos y vecinas: "Para lo que cubre, es rapidísimo. No tarda ni un minuto. Es muy necesario, y en este sentido, estamos todos los vecinos muy contentos".
Hasta ahora, la alternativa era clara según Yolanda, también vecina de la zona: "A patita o en coche". Y es que las fuertes pendientes en este barrio del sureste de Bilbao obligaban a subir caminando o a buscar el autobús en cotas superiores. "Nuestros abuelos subían hasta en burro, como se ve en el mural que están haciendo. Las cargas y todo lo demás se hacía así, porque con estas cuestas es imposible", explica Jennifer.
Accesibilidad aún incompleta
Pese al avance, las propias vecinas subrayan que el ascensor no cubre la totalidad del barrio. De hecho, el proyecto contempla nuevas fases, aunque por ahora "están en cartera" según la asociación.
La mejora ha supuesto una inversión de 4,69 millones de euros, financiada en gran parte con fondos europeos Next Generation, hasta un 75%. Y es que la complejidad técnica ha sido elevada debido a la pendiente del terreno y la presencia de corrientes subterráneas de agua según el técnico del Ayuntamiento de Bilbao: "El proyecto tiene un componente de cimentaciones muy importante. Estamos en un terreno con muchísima inclinación y con presencia de acuíferos y corrientes subterráneas. En los trabajos de excavación y anclaje hemos tenido que reconducir esas aguas a la red municipal de pluviales". Y a ello se sumaron además según el mismo técnico "periodos de lluvia y problemas de cohesión del terreno", lo que convirtió la actuación en una de las más complejas de los últimos años.
Montecarmelo, el siguiente paso urgente
La reivindicación más urgente se sitúa ahora en la conexión con el barrio Monte Caramelo, a unos 15 minutos a pie desde la parte alta del barrio Masustegi. "El problema se concentra en la carretera de Kobetas, un vial estrecho y con doble sentido. Circulamos autobuses, coches y personas por el mismo lado, sin ningún tipo de acera. Es súper peligroso", ha denunciado Jennifer. De hecho, ella misma relata un incidente reciente: "Esta semana pasada un autobús se chocó contra las paredes y casi arrolla a una pareja que iba con su bebé y con el perro. Está todo documentado. Lo que queremos es urgir que se haga ese proyecto para evitar que haya una desgracia".
Desde el Ayuntamiento reconocen que se trata de una demanda histórica y que el proyecto para ensanchar la carretera y construir aceras está en estudio. El subdirector de Proyectos y Obras Públicas del Ayuntamiento, Fernando González Vara, ha reconocido que se trata de una "petición histórica" y ha confirmado que el proyecto está en estudio. "Es un vial muy estrecho, con doble sentido, donde dos autobuses se cruzan malamente. La intervención exige comerle terreno al monte, levantar muros de contención y ensanchar la calzada para poder incorporar aceras", ha añadido el subdirector.
El coste, ha advertido, no será menor: "Estamos hablando de algo que puede valer como dos o tres ascensores como el de Masustegi". Aun así, ha señalad que el compromiso municipal es reactivar el proyecto entre este año y el próximo.