Comer en Bakea: el restaurante de Mungia donde el chef fabrica sus propios cubiertos y cocina solo con leña
Alatz Bilbao convierte hierro, fuego y memoria en una experiencia gastronómica única con estrella Michelin
Comer en Bakea: el restaurante de Mungia donde el chef fabrica sus propios cubiertos y cocina solo con leña
Hay restaurantes que se visitan y otros que se viven. En Mungia, Bakea es una experiencia que empieza mucho antes del plato: en el hierro, en la leña y en la memoria. Su chef, Alatz Bilbao, no solo cocina, también forja sus propios utensilios. Un proyecto radical, personal y ya reconocido con una estrella Michelin y una estrella verde.
Un restaurante donde todo empieza en el taller
Bakea no es un restaurante convencional. Es un concepto. Una “aleación”, como lo define su propio creador: la mezcla de hierro, leña y memoria.
Ese punto de partida explica todo lo que ocurre después. Porque aquí los cubiertos, los reposaplatos o las cucharas no salen de una fábrica: los hace el propio chef, uno a uno, a golpes, con herramientas de taller.
Una forma de entender la cocina desde el origen, donde cada detalle forma parte del relato.
15 plazas, fuego y una propuesta radical
El restaurante, abierto en 2023, cuenta con solo 15 plazas. Un espacio íntimo donde todo gira en torno al fuego.
En Bakea se cocina exclusivamente con leña. Sin atajos. Sin artificios. Solo técnica, producto y tiempo.
La propuesta se articula en dos menús degustación:
- Labur, más corto, con 10-11 pases
- Luze, más largo y completo, con hasta 15 platos
Ambos recorren el territorio a través de productos de temporada: lácteos, pescados, verduras, carnes… en un equilibrio que cambia constantemente.
Una estrella Michelin sin renunciar a la identidad
En apenas tres años, Bakea ha conseguido una estrella Michelin y una estrella verde, que reconoce su compromiso medioambiental.
Pero el reconocimiento no ha cambiado el rumbo del proyecto. Alatz Bilbao lo tiene claro: “seguimos nuestros propios criterios”.
En su caso, la sostenibilidad no es una etiqueta, sino una práctica: producto de cercanía, aprovechamiento total y una cocina que intenta ser “lo menos insostenible posible”.
De tornero a chef: el giro vital que lo cambió todo
Hasta los 27 años, Alatz Bilbao trabajaba en el taller familiar como fresador y tornero. Tenía el futuro asegurado, pero no la motivación.
El cambio llegó casi por necesidad. Cocinaba para amigos y familia, hasta que decidió convertir esa afición en su vida.
Hoy dirige uno de los proyectos gastronómicos más singulares de Bizkaia.
Una cocina que se construye día a día
En Bakea no hay carta fija. El menú evoluciona constantemente según lo que llega del entorno.
Si se termina un producto, entra otro. Si cambia la temporada, cambia el plato.
Ahora, por ejemplo, mandan las espinacas, la leche de oveja, los pescados del momento o los primeros productos de primavera.
Todo responde a una lógica sencilla: cocinar lo que da el entorno en cada momento.