La alcaldesa Arregi pide al Bilbao Basket "que demostréis que no hay dos sin tres"
El acto de recibimiento, celebrado en el Salón Árabe del Ayuntamiento de Bilbao, ha servido para escenificar la comunión entre institución, equipo y afición después de una noche histórica en Miribilla


Bilbao
La alcaldesa de Bilbao, Amaia Arregi, ha convertido el recibimiento institucional al Surne Bilbao Basket en algo más que un homenaje: en un mensaje de ambición colectiva. Tras la conquista de la FIBA Europe Cup por segundo año consecutivo, Arregi ha lanzado un reto directo al equipo y a la ciudad: “No hay dos sin tres”.
El acto, celebrado en el Salón Árabe del Ayuntamiento de Bilbao, ha servido para escenificar la comunión entre institución, equipo y afición después de una noche histórica en Miribilla. Con los jugadores aún luciendo sus medallas de oro y el trofeo en mano, la alcaldesa ha articulado un discurso cargado de identidad local, orgullo y exigencia.

“Los y las de Bilbao, además de nacer donde queremos, nunca nos rendimos. Ayer nos lo demostrasteis una vez más y de qué manera, qué emoción”, ha afirmado Arregi, poniendo en valor la capacidad de resistencia del equipo en una final que exigió una remontada épica. Su intervención ha conectado el carácter del Bilbao Basket con una idea más amplia de ciudad: la de una Bilbao que no baja los brazos y que encuentra en el deporte un reflejo de sus valores.
La alcaldesa ha incidido especialmente en el factor Miribilla, clave en la consecución del título. “Si algo quedó claro ayer por la noche es que cuando este equipo cree, aprieta y se deja el alma y su afición le apoya, sois imparables. Y si lo hace en casa, con la marea negra empujando desde la grada, ocurre algo superespecial, ese ‘efecto Miribilla’ que no se puede explicar con palabras”, ha señalado.
Descubre la nueva app de Cadena SER Te ofrecemos una mejor experiencia de audio y video
DescargarPero más allá del reconocimiento, el eje del discurso ha estado en el futuro. Arregi ha elevado el listón y ha transformado la celebración en punto de partida: “Sois un ejemplo de trabajo en equipo, de creer incluso cuando parece imposible. En Bilbao sabemos que los logros no son casualidad, son fruto del trabajo y el esfuerzo”.
Con esa base, ha llegado la petición que ha marcado el tono del acto: “Os voy a pedir una última cosa: que demostréis que no hay dos sin tres. Os esperamos aquí el año que viene otra vez”. Una frase que, más que una simple expresión popular, se ha interpretado como una declaración de intenciones compartida entre institución, club y afición.




