Sociedad

Primero de mayo en Euskadi: los sindicatos se movilizan entre el diálogo social, la presión por los salarios y la denuncia de la precariedad

Movilizaciones masivas en Bilbao, San Sebastián y Vitoria-Gasteiz reflejan un Primero de Mayo marcado por demandas de mejores sueldos, acceso a la vivienda y distintas estrategias sindicales frente al contexto económico actual

BILBAO, 01/05/2026.-Vista de la manifestación que el sindicato ELA convoca con motivo del Primero de mayo bajo el lema 'SMI 1.500; Jo ta ke, hemen erabaki arte', este viernes en Bilbao.- EFE/ Luis Tejido / LUIS TEJIDO (EFE)

Bilbao

El Día Internacional de los Trabajadores se ha celebrado este 1 de mayo en Euskadi con una amplia movilización sindical en las tres capitales vascas, donde miles de personas han salido a la calle para reivindicar mejoras laborales y sociales en un contexto marcado por la incertidumbre económica y geopolítica.

En Bilbao, epicentro de la jornada, los sindicatos han ofrecido una fotografía diversa pero coincidente en varios diagnósticos: la pérdida de poder adquisitivo, el encarecimiento de la vivienda y la necesidad de reforzar los derechos laborales. Bajo distintos lemas, las organizaciones han combinado movilización y discurso para marcar sus prioridades.

Por un lado, CCOO y UGT han vuelto a manifestarse conjuntamente, apostando por el diálogo social como vía para lograr avances. Ambas centrales han defendido la negociación colectiva, la mejora de los salarios y la intervención pública para garantizar empleo de calidad, subrayando la importancia de “influir” en las políticas frente a posiciones que, a su juicio, conducen al bloqueo.

También han puesto el foco en retos estructurales como el acceso a la vivienda, la necesidad de fortalecer la democracia —también en el ámbito laboral— y el impacto de los conflictos internacionales en la economía cotidiana. En ese marco, han reivindicado el papel del sindicalismo como herramienta útil para conseguir acuerdos concretos.

BILBAO, 01/05/2026.-El secretario general, Mitxel Lakuntza, durante su intervención en la manifestación que el sindicato ELA convoca con motivo del Primero de mayo bajo el lema 'SMI 1.500; Jo ta ke, hemen erabaki arte'.- EFE/ Luis Tejido / LUIS TEJIDO

Frente a esta posición, el sindicato ELA ha protagonizado una de las movilizaciones más numerosas, centrando su mensaje en la exigencia de un salario mínimo propio de 1.500 euros en Euskadi y en la defensa de la capacidad de decisión en el ámbito vasco. La organización ha insistido en mantener la presión social y política para lograr este objetivo, al tiempo que ha criticado el actual modelo de diálogo social y ha reivindicado un sindicalismo más combativo.

En paralelo, LSB-USO Euskadi ha reunido a un grupo más reducido de manifestantes con un mensaje centrado en “humanizar el empleo”. Ha alertado de que tener trabajo ya no garantiza una vida digna y ha puesto el acento en la precariedad, especialmente entre jóvenes y mujeres, así como en la necesidad de reducir la jornada laboral, mejorar los salarios y proteger la salud mental ante los efectos de la digitalización.

Pese a las diferencias estratégicas, el conjunto de las movilizaciones ha coincidido en dibujar un escenario en el que el empleo, los salarios y las condiciones de vida siguen siendo el eje central de las reivindicaciones. La jornada ha servido así como una instantánea del momento actual del mundo laboral en Euskadi: plural en sus formas, pero con preocupaciones compartidas sobre el reparto de la riqueza, la estabilidad y el futuro del trabajo.