Declarada Bien de Interés Cultural la Gasolinera de Cepansa en Mérida
"En este caso, su excepcionalidad es notable incluso a nivel estatal por su escasez", apunta la Junta de Extremadura

Gasolinera de Cepansa en Mérida / FONDENEX

Ser Mérida
El Consejo de Gobierno ha aprobado el decreto por el que se declara Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento, la Gasolinera del Tiro de Pichón o de Cepansa, en Mérida, ya que constituye un destacado ejemplo de arquitectura industrial de gran valor.
Fue la primera gasolinera que se construyó en la capital autonómica, obra del arquitecto pacense Luis Morcillo Villar, y comenzó a funcionar en 1953 para dar respuesta a las necesidades del 'Plan Badajoz', ha destacado la portavoz de la Junta, Elena Manzano.
Su ubicación estratégica, en el cruce de las carreteras Nacional V y Nacional 630, justificó su diseño arquitectónico destacado. Este edificio -único de este tipo que se conserva en Extremadura- es testimonio de una época en la que estas construcciones, dada su importancia y rareza, podían alcanzar un aspecto monumental.
"En este caso, su excepcionalidad es notable incluso a nivel estatal por su escasez", ha precisado la Junta de Extremadura.
La estructura está compuesta por elementos de estilos diversos, combinando características neohistoricistas y regionalistas, tiene planta trapezoidal y consta de un cuerpo central, que funcionaba como vestíbulo, y dos alas laterales que se utilizaban como sala de espera, oficina y despacho.
Además, el conjunto contaba con una zona de servicios, un pequeño almacén y una habitación para compresores y motores.
La fachada presenta tres arcos de medio punto típicos de la arquitectura tradicional de los años 50 y de los poblados de colonización.
La cubierta de la marquesina (bajo la que estaban los surtidores de gasolina) se resuelve mediante un chapitel cerámico, de diseño geométrico, a base de líneas quebradas verdes y blancas, el cual remata en una pequeña esfera de granito, de tradición neoherreriana, habitual en la arquitectura española desde el final de la Guerra Civil.
La gasolinera se corona con un torreón de planta octogonal que constituye un elemento sobresaliente, formado por dos partes diferenciadas: un volumen prismático con franjas llagadas y un cuerpo superior neomudéjar, que cuenta con ventanas y está rematado con un tejado cerámico.
Por todo ello resulta "fundamental" su protección como patrimonio, ya que, además de su relevancia como ejemplo de una tipología arquitectónica específica, el edificio destaca por su monumentalidad y belleza formal.




