Remar juntas para recuperar la vida
Nace las Dragonas del Jerte, un proyecto deportivo para ayudar a la recuperación del cáncer de mama
Las Dragonas del Jerte en su presentación ante la prensa junto con la concejala de deportes, Isabel Blanco / Andrés Gómez
Entrevista con Las Dragonas del Jerte. Hoy por Hoy provincia de Cáceres. Jueves 30-01-2026
Plasencia
Deporte, apoyo emocional y compañerismo. Así se define Las Dragonas del Jerte, una asociación deportiva nacida en Plasencia con un objetivo claro: ayudar a la recuperación física y emocional de mujeres que han pasado o están pasando por el cáncer de mama, además de abrir sus puertas a personas con discapacidad y a otros pacientes oncológicos.
El proyecto surge a raíz de una iniciativa de la Escuela Placentina de Piragüismo, que impulsó un programa de integración de la mujer en el deporte en colaboración con la Asociación Oncológica Extremeña. A partir de ahí, diez mujeres comenzaron a practicar barco dragón, una disciplina milenaria de origen chino que se desarrolla en el agua y que ha demostrado importantes beneficios para la salud de pacientes oncológicos.
La leyenda de las dragonas
Pero más allá del ejercicio físico, Las Dragonas del Jerte se han convertido en un espacio de apoyo mutuo. “Hemos hecho piña. Entrenar juntas, competir, compartir el día a día… todo eso es una terapia increíble”, aseguran. Esa unión fue el germen para crear la asociación y trasladar su experiencia al resto de la sociedad.
Las historias personales de sus integrantes reflejan la importancia del proyecto. Tras finalizar su tratamiento de quimioterapia y radioterapia, Mercedes atravesó un momento psicológico muy complicado. “Mi terapia ha sido el barco dragón. Me devolvió la vida”, afirma. Además, pese a la extirpación de ganglios, no ha sufrido linfedema y espera volver a remar tras una reciente operación de reconstrucción mamaria.
En el caso de Argeme destaca la recuperación física tras una mastectomía doble: “Es un deporte no agresivo, adaptable, que nos ayuda a recuperar la musculatura y la movilidad del brazo”. Ambas coinciden en que el valor emocional es clave: “El cáncer es una enfermedad muy solitaria. Estar con personas que han pasado por lo mismo te hace sentir arropada y comprendida sin necesidad de hablar”.
El barco dragón
“El barco dragón es una embarcación formada por diez remeras, un timonel y un tambor que marca el ritmo. Es un deporte muy completo, especialmente beneficioso para mujeres con cáncer de mama”, explica Argeme Martín, capitana de la asociación. Entre sus ventajas destacan la prevención del linfedema, la rehabilitación de la musculatura del brazo y la espalda, y, sobre todo, su impacto positivo a nivel psicológico y social.
La embarcación se entrena prácticamente a diario en el río Jerte y puede verse desde puntos como el puente de San Juan. La coordinación es esencial: todas deben remar al unísono para que la embarcación avance. “Cuando te subes al barco, esos 45 minutos son para disfrutar, desconectar y reír. Sales con la sensación de que lo necesitabas”, explica Mercedes.
Para formar parte de Las Dragonas del Jerte basta con inscribirse en la Escuela Placentina de Piragüismo, federarse y hacerse socia de la asociación. Lo que se encuentra quien entra es “compañerismo, pertenencia y una segunda familia”.
“Para mí, las dragonas son fuerza”, resume Mercedes. “Ya no concibo mi vida sin ellas”. Un grupo de mujeres valientes que, remando juntas, luchan por la vida y demuestran el poder del deporte como herramienta de recuperación y esperanza.