Los médicos extremeños salen de nuevo a la calle para pedir mejoras laborales
Uno de las principales reivindicaciones pasa por la carga de trabajo, donde las jornadas semanales de los médicos oscilan entre las 60 y 80 horas

Manifestación de los médicos en Badajoz / Cadena SER

Badajoz
El centro de Badajoz ha acogido este miércoles una nueva concentración de médicos extremeños en el marco de la huelga convocada contra el estatuto marco que negocia el Ministerio de Sanidad. La protesta, impulsada por el Colegio de Médicos de Badajoz, el Colegio de Médicos de Cáceres y el Sindicato Médico de Extremadura (SIMEX), marca el inicio de un calendario de paros que se repetirá la primera semana de cada mes hasta junio si no se alcanza un acuerdo.

El presidente del Colegio de Médicos de Badajoz, Pedro Hidalgo, ha explicado que se trata de una medida que, advierte, podría agravar las listas de espera. “La atención urgente y no demorable está garantizada con servicios mínimos —que en medicina son máximos—, pero lo programado se va a ir posponiendo”, ha señalado.
Hidalgo ha pedido comprensión a la ciudadanía ante las cancelaciones y reprogramaciones de consultas, pruebas e intervenciones. “Estamos en nuestro derecho constitucional de huelga, pero somos conscientes del trastorno que puede generar. Si mejoramos nuestras condiciones, mejorará también la atención a los pacientes”.
Uno de los principales puntos de fricción es la carga de trabajo. Según el presidente colegial, las jornadas semanales de los médicos oscilan entre las 60 y 80 horas, sumando consultas ordinarias y guardias obligatorias de 24 horas. “La enfermedad no tiene horario. No se está enfermo de ocho a tres”, ha trasladado el presidente del colegio de médicos pacenses.
Los facultativos reclaman un estatuto específico para la profesión médica, similar al que, aseguran, existe en otros países europeos. “Es una profesión singular que no tiene turnos convencionales y que integra lo ordinario con lo complementario. Necesitamos tiempo para atender, para formarnos y para conciliar”, ha defendido Hidalgo, quien ha criticado que las negociaciones con el Ministerio, iniciadas en febrero del año pasado, se encuentren actualmente suspendidas.
A la movilización también se han sumado los médicos internos residentes (MIR). Danae Andreu, representante de los MIR en SIMEX, ha advertido de que el nuevo estatuto “no protege el carácter formativo” de la residencia. “Aprender medicina requiere tiempo, descanso y supervisión. Si se prioriza la sobrecarga asistencial, se pone en riesgo la excelencia de la formación”.
Andreu ha destacado que los MIR, pese a ser personal en formación, sostienen una parte importante de la asistencia diaria. “Somos el relevo generacional. Lo que se haga ahora en perjuicio de los residentes afectará a la sanidad de las próximas décadas”, ha afirmado.
La representante ha descrito el impacto personal de las guardias de 24 horas, habituales durante los cuatro años de residencia. “La sensación es querer hacer más y no poder. No poder conciliar ni tener tiempo suficiente para estudiar. Hay miedo a verbalizarlo, pero cada vez más compañeros se atreven a poner palabras a lo que estamos viviendo”, ha concluido.
Las organizaciones convocantes insisten en que mantendrán la presión en la calle mientras no se retomen las negociaciones y no se avance hacia un estatuto propio que, según sostienen, ordene las condiciones laborales de una profesión “sin horarios convencionales” y garantice tanto la salud de los profesionales como la calidad asistencial.




