Cáceres estudia tres escenarios para el futuro del autobús urbano con un coste que podría superar los 10 millones
El plan director presentado en la Mesa del Transporte plantea mejorar la cobertura, electrificar la flota y reforzar la tecnología, mientras el Ayuntamiento insiste en la sostenibilidad económica del servicio

César Mateos, gerente de Subus Vectalia y Pedro Muriel, concejal de Servicios Públicos del Ayuntamiento de Cáceres durante la presentación de la campaña. / Álvaro García

El Ayuntamiento de Cáceres ha dado un nuevo paso en la definición del futuro contrato del servicio de autobús urbano tras la celebración este martes de la Mesa del Transporte. En el encuentro se presentó un borrador del plan director que analiza el funcionamiento actual del servicio y plantea distintas alternativas de cara a los próximos años.
El concejal de Servicios Públicos y Movilidad, Pedro Muriel, destacó el carácter participativo de la reunión, en la que estuvieron presentes la empresa adjudicataria del estudio, representantes de los trabajadores, grupos políticos y asociaciones vecinales. El documento, subrayó, “no es definitivo”, sino una base de trabajo para definir el modelo futuro.
El plan contempla tres escenarios. El primero mantiene la situación actual, mientras que el segundo propone una mejora de la cobertura para llegar a más zonas de la ciudad. El tercero plantea un modelo más ambicioso, con previsiones incluso hasta el año 2042, en función del crecimiento urbano.
Entre las posibles medidas se incluyen la ampliación de líneas en barrios con menor cobertura, nuevas conexiones radiales entre zonas periféricas y el centro, y la mejora de la accesibilidad del servicio. También se apuesta por una transformación tecnológica y medioambiental, con el objetivo de implantar una flota de autobuses 100% eléctricos y avanzar en la digitalización mediante aplicaciones más completas para los usuarios.
Uno de los aspectos clave será el económico. Actualmente, el servicio cuesta alrededor de 7 millones de euros anuales, de los que menos de 2,5 millones se financian con ingresos directos. El resto lo asume el Ayuntamiento, lo que supone un coste aproximado de 50 euros al año por ciudadano. Según el plan, un escenario intermedio podría elevar el coste total por encima de los 10 millones, incrementando también el esfuerzo económico.
Muriel insistió en que la elección del modelo definitivo deberá equilibrar la mejora del servicio con su viabilidad económica, teniendo en cuenta la demanda real. “A mayor servicio, mayor coste, y eso lo tienen que conocer los ciudadanos”, señaló.
El documento seguirá abierto a aportaciones tras recoger las propuestas planteadas en la Mesa del Transporte. La previsión es convocar una nueva reunión en aproximadamente un mes para continuar avanzando en el proceso, con el objetivo de licitar el nuevo contrato antes de que finalice 2026.




