Rosaida, migrante venezolana en Plasencia: “Vine a trabajar y a empezar de cero, con esperanza y mucha paciencia”
Hoy comienza la formación para obtener la regularidad en las personas migrantes
Momento de una de las charlas celebrada hoy en Plasencia para que las personas migrantes sepan regularizar su situación. / Andrés Gómez
Entrevista a Rosaida, migrante que viene a regularizar su situación en España. Hoy por Hoy norte de Extremadura. Martes 21-04-2026.
Plasencia
Plasencia ha comenzado a convertirse en uno de los puntos informativos clave para las personas migrantes que buscan regularizar su situación en España tras la reciente aprobación del nuevo decreto de extranjería. Aunque la ciudad no tramitará expedientes, sí ofrecerá asesoramiento y acompañamiento a quienes inician este proceso.
A las puertas del edificio de Servicios Sociales, en la avenida de las Acacias, muy cerca de la Policía Local, encontramos a Rosaida, una mujer venezolana que lleva un año y tres meses viviendo en España en situación irregular y que ahora confía en poder estabilizar su vida.
“Vine por vivir mejor, por estar mejor que en mi país”, explica. Rosaida llegó a España en busca de oportunidades laborales y actualmente espera completar la documentación necesaria para iniciar su proceso de regularización. “Estoy aquí por la Seguridad Social para poder obtener el informe. Con ganas de trabajar, por supuesto”, añade.
Su situación no es aislada. Como ella misma reconoce, muchos migrantes llegan al país con la intención de trabajar en sectores donde hay alta demanda, como el cuidado de personas mayores o la hostelería. “Me gusta mucho la cocina, pero primero lo que salga, cuidar abuelitos también”, comenta.
El nuevo marco legal abre una vía extraordinaria para que personas en situación irregular puedan obtener permisos de residencia y trabajo, algo que Rosaida valora con esperanza, aunque también con incertidumbre. “Estamos agradecidos con esta regularización. Pero hay que tener paciencia”, afirma.
El proceso, sin embargo, no es sencillo. Requiere documentación específica, como antecedentes penales del país de origen, y trámites que, en muchos casos, generan dudas entre los solicitantes. “Hay lagunas en la información, pero si te informas bien, se puede lograr”, señala Rosaida, que asegura seguir el proceso de forma activa a través de fuentes oficiales y asesoramiento.
Más allá del aspecto administrativo, su testimonio refleja también la carga emocional de la migración. “Hay momentos en los que te agotas mentalmente, te desanimas, pero luego vuelves a coger impulso”, confiesa.
Rosaida también pone el foco en el debate social en torno a la migración, defendiendo la convivencia y el respeto. “Vine a aportar, a trabajar, no a hacer daño a nadie. Los inmigrantes debemos agradecer y hacer las cosas bien”, subraya.
Sobre su decisión de establecerse en Plasencia, destaca la tranquilidad y el coste de vida más accesible como factores clave. “Es una ciudad pequeña, tranquila, y se vive mejor si estás empezando de cero”, explica.
Mientras espera una respuesta a su solicitud, Rosaida resume su deseo en pocas palabras: “Ser parte de la familia española y poder trabajar con dignidad”.
Su historia es una más entre miles, pero refleja el impacto humano de una reforma que busca regularizar situaciones de vulnerabilidad y abrir una puerta a la estabilidad laboral y social de quienes han llegado a España en busca de una nueva vida.