La mayoría de zamburiñas que comes no lo son. Te contamos cómo distinguirlas
Expertos alertan de la confusión con las volandeiras, un molusco más abundante y barato que suele venderse como si fuera el original

Cadena SER

Vigo
Pedir zamburiñas en un restaurante no siempre garantiza estar comiendo este apreciado molusco gallego. De hecho, expertos en gastronomía marina advierten de que, en la mayoría de los casos, lo que llega al plato son volandeiras, un producto similar pero diferente que se comercializa habitualmente bajo una denominación incorrecta.
Ambos moluscos pertenecen a la misma familia y su parecido visual ha favorecido una confusión cada vez más extendida. Sin embargo, existen diferencias claras. La zamburiña auténtica es más pequeña y escasa, con una concha más compacta y un sabor más fino y concentrado, mientras que la volandeira suele ser más grande, de forma más redondeada y con una carne más abundante pero menos intensa .
Esta diferencia no es solo gastronómica, sino también económica. La zamburiña es un producto más difícil de encontrar y, por tanto, más caro, mientras que la volandeira es más accesible y abundante en el mercado, lo que ha favorecido su uso como sustituto habitual .
Cómo distinguir una zamburiña auténtica
Aunque no siempre es fácil diferenciarlas, hay algunas claves que pueden ayudar al consumidor. El tamaño es uno de los factores más evidentes: la zamburiña suele ser más pequeña. También la forma de la concha, que en este caso es más ovalada o alargada, frente a la apariencia más redondeada de la volandeira .
Otra pista está en el sabor. La zamburiña destaca por un perfil más delicado, concentrado y con mayor carácter marino, mientras que la volandeira resulta más suave o menos intensa en boca . Incluso detalles como el color o las "orejas" de la concha —una en la zamburiña frente a dos en la volandeira— pueden marcar la diferencia .




